Knox y Sollecito fueron condenados en primera instancia en 2009 a 26 años de cárcel por el asesinato de Kercher, cuyo cuerpo semidesnudo fue encontrado en medio de un charco de sangre en la casa que compartía en Perugia con la estudiante estadounidense.
Según los fiscales, el crimen fue la consecuencia de un juego sexual que terminó en tragedia por la rivalidad entre Knox y la víctima. En 2011, en el juicio en apelación, ambos acusados fueron absueltos del crimen, pero dos años más tarde, en marzo 2013, este veredicto fue anulado por el tribunal de casación.
Tras ser liberada, Knox regresó a Seattle y no volvió a presentarse ante la justicia italiana porque no quería ponerse “entre las manos de los que quieren enviarme a prisión por algo que no hice”, dijo en una entrevista reciente a The New York Times.
El jueves, tras el veredicto, Knox dijo estar “asustada y triste”. “Ya me habían declarado inocente y esperaba algo mejor de la justicia italiana”, dijo en un comunicado. “Las pruebas y la teoría acusatoria no justifican un veredicto más allá de una duda razonable.
Sin embargo, nada ha cambiado. Siempre ha habido una evidente falta de pruebas. Mi familia y yo hemos sufrido mucho por esta injusta persecución”, continuó.
En la madrugada del 2 noviembre de 2007 fue hallado el cadáver de Kercher, de 21 años, en el apartamento que compartía con Knox en Perugia, una ciudad universitaria medieval del centro de Italia. El cuerpo de la víctima había sido acuchillado 47 veces y la autopsia demostró que Kercher, estudiante de la universidad de Leeds, además fue violada.
Estados Unidos tendría pocos argumentos para negar su extradición, siempre y cuando Italia la pida. “Si esta decisión es confirmada, creo que ella será extradita a Italia”, afirmó el profesor de Derecho de Harvard Alan Dershowitz, mientras que los abogados de la joven anunciaron su intención de recurrir al Supremo italiano.
El “sistema judicial italiano, a pesar de que no me gusta, es un sistema legítimo. Tenemos un tratado (de extradición) con Italia y no veo cómo se puede rechazar,” añadió el profesor Dershowitz.
Knox tiene el derecho a hacer acciones legales en contra de su extradición, “pero las posibilidades de éxito no son muy grandes”, dijo por su lado el profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Hofstra, Julian Ku.
Si hubiera una solicitud de extradición de la justicia italiana, el Departamento de Estado debe trasladar la petición al Departamento de Justicia para proceder al arresto y detención de la joven. “La última palabra la tiene el Departamento de Estado”, aclaró Ku.