En Génova se produjo otra protesta, después de que un tribunal anulara el lunes una sanción a un conductor de Uber, según la prensa local. Esta decisión judicial, cuyas motivaciones no se conocerán hasta la semana próxima, es una primicia en Italia.
“Frente a las instituciones que no actúan contra los conductores abusivos ilegales, reclamamos que se respeten las leyes y nuestro trabajo”, explicaban los taxistas en las octavillas distribuidas en Turín.
Con más de 162 mil conductores activos en Estados Unidos, presencia en 200 ciudades del mundo y un valor en bolsa de más de US$40 mil millones, la buena forma de la que goza Uber solo es comparable con la controversia que suscita.
Las huelgas y las manifestaciones se han sucedido en varias decenas de ciudades de distintos países a los que llega la empresa estadounidense.
La justicia de países como España o Alemania reaccionaron prohibiendo temporalmente su actividad, mientras que en Francia existe una restrictiva ley que incluye multas a los conductores de este servicio.
En Turín, Uber reaccionó a la manifestación del martes haciendo un 20% de descuento en todas las carreras.