El hombre, al llegar a su casa, encontró a su hijo Jesús Guadalupe Medrano sacándole los ojos a su madre Amalia Palomares, de 43 años, con un cuchillo.
Progenitor e hijo se enfrentaron a golpes hasta que llegaron las autoridades y capturaron al homicida.
El comandante de la Policía Ministerial del Estado dijo al noticiero Canal 44 que en la escena del crimen encontraron a la madre en el suelo y a la abuela en la silla de ruedas. Agregó que ambas tenían más de 40 apuñaladas en distintas partes del cuerpo, tenían cortadas las orejas, lengua y no tenían ojos.
El asesino fue cuestionado por las autoridades del Ministerio Público del porqué cometió el crimen a lo que respondió sonriente: “mi padrino, el diablo, me lo ordenó”.
El joven es acusado de homicidio y espera próximamente el juicio para conocer la sentencia, mientras guarda prisión en la comisaría de Río Bravo.