BAQTUN – Réquiem por nuestro futuro
Estamos comprometien-do nuestro futuro, no cabe duda. Antes de iniciar el año 2010, tomémonos un tiempo para evaluarlo. Consideremos con seriedad, por ejemplo, la situación de la niñez y juventud. ¿Cuál es el tratamiento que les damos a los ciudadanos del mañana?Según datos de Unicef, un promedio de 46 niños y niñas son asesinados cada mes en nuestro país; la mayoría, víctimas de armas de fuego. Además, se maltrata a la niñez aún antes de nacer, cuando se ataca a las madres embarazadas, muchas de ellas, menores de edad, en episodios de violencia doméstica Recreamos la violencia extrema desde los medios de comunicación hasta en cotidianas conversaciones familiares. Hablamos naturalmente de las matanzas que vemos en las noticias y, sin embargo, no somos capaces de hablarles de sexo. Guatemala tiene la tercera tasa más alta de América Latina en maternidad prematura. Cada año, 114 de cada mil mujeres guatemaltecas, entre 15 y 19 años, dan a luz. (adital)A la juventud la mantenemos en la ignorancia, sin darle escuela o dándole la mínima, y luego criminalizándola mientras deambula buscando trabajo de lo que sea. La educación primaria no tiene cobertura nacional —no todas las escuelas del país tienen los mismos recursos, la misma capacidad docente, la misma supervisión o el involucramiento de los padres de familia—. La secundaria es mayormente privada.Con nuestro ejemplo enseñamos que una parte natural de la sobrevivencia social es vivir en impunidad. Negociamos. Vendemos a la niñez al mejor postor. En los últimos 15 años, más de 25 mil niños guatemaltecos fueron exportados, y la ausencia de mecanismos idóneos para establecer el origen de cada uno de ellos hizo de la adopción una “solución” a la pobreza, desnaturalizando su espíritu, que es el derecho de los niños sin familia a ser adoptados. No se conoce del desmantelamiento, enjuiciamiento y condena de alguna banda organizada de traficantes de niñez.Desde las escuelas les enseñamos a ser discriminadores y a sufrir la discriminación por su cultura, su idioma o condición física diferente. El 81.2 por ciento de los entrevistados por la encuesta PL/Unicef respondió que en Guatemala los niños indígenas sufren discriminación (Claudia Méndez/). Mundos que se enfrentan en la escuela. Vivimos sobre el trabajo de las delicadas manos de nuestros niños, maltratadas por el trabajo en las fincas de café, de caña de azúcar, produciendo los cohetillos que otros niños quemarán para su cumpleaños y Navidad, quebrando piedra, en oficios domésticos, lustrando zapatos, vendiendo chicles, cultivando la tierra, distribuyendo drogas Sus manos contribuyen a que Guatemala ocupe el primer lugar en el mundo en la exportación de arveja; aportan para que este país se ubique en el quinto de exportación de azúcar, y son elemento esencial para que esta nación tenga la octava posición internacional en la exportación de café (Alba Trejo).Y los matamos de hambre. Que la niñez se muera por desnutrición antes de los seis meses es más que un problema de alimentación, es un problema estructural, y es también vergonzoso que al menos seis mil niños viven en la calle, sufriendo frío, hambre, ignorancia.El futuro no se ve prometedor. Es urgente que gobierno central, Congreso de la República, sociedad civil, municipalidades y cooperación internacional establezcamos un pacto fundamental para cambiar esta situación y una ruta hacia mejores condiciones para la niñez y juventud en Guatemala.