DESDE MI CATEDRAConveniente elección primaria
El Partido de Avanzada Nacional celebrará un proceso poco usual en los partidos políticos de nuestro país, llamado ?elección primaria?, por medio del cual todos los afiliados del partido tendrán la oportunidad de seleccionar al futuro candidato presidencial.
Ya no se trata de que el Comité Ejecutivo Nacional o los fundadores del partido, o quienes lo financian, impongan al candidato presidencial.
Este proceso de participación de los afiliados en la selección del candidato presidencial puede considerarse como una ejemplo de ?democratización interna? de un partido político. Es conveniente que sea así porque de esa manera, los partidos políticos pueden lograr una mayor confianza de los ciudadanos, y recuperar por lo menos una parte del prestigio que han perdido.
En este caso, la elección primaria reviste características muy especiales, que resultan de la lucha que libran los dos candidatos que se disputan el voto. Es una lucha que no ha sido el mejor ejemplo que podemos tener; pero que se explica por el hecho de que la elección primaria es algo nuevo.
Las razones que aduce López Rodas para que los panistas lo designen candidato presidencial, no tienen ninguna relación con las razones por las cuales podría ganar las elecciones presidenciales. Es el caso que haber actuado con buen liderazgo, como actuó para devolverle al PAN la vida que parecía perder después de las últimas elecciones, no significa que por eso los guatemaltecos lo elijan presidente. Las razones que él aduce son válidas, por ejemplo, para pelear por la Secretaría General del partido.
Analistas expertos concluyeron que Berger es ya bastante conocido y goza de mucha simpatía entre los guatemaltecos, de manera que el partido tiene que aprovechar esa ventaja.
Ciertamente, después de las últimas elecciones presidenciales, agrega el informe, Berger se abstuvo de realizar actividades políticas durante dos años y medio luego de haber estado casi diez años en la alcaldía capitalina, y haber trabajado en una campaña presidencial difícil por los problemas que le provocó el propio presidente Arzú, que quería nombrar no sólo candidatos a diputados y alcaldes, sino también a los ministros, pelearse con la prensa y provocar hostilidad hacia el PAN.
El análisis concluye que quizá ni el mismo López Rodas cree que él es el mejor candidato, por lo menos no todavía, no porque sea menos capaz, sino porque su momento no ha llegado, y debe tener paciencia y sabiduría para esperarlo.