Desde mi catedraEducación superior de la mujer
En el Artículo 1, capítulo 1 del Proyecto de la Ley Orgánica del Instituto Nacional de la Mujer, literalmente dice: ?Se declara de beneficio social, de urgencia nacional, necesidad y utilidad pública, la educación, capacitación, promoción e incorporación plena de las mujeres, en condiciones de igualdad con el hombre, a toda clase de actividades culturales, sociales, políticas y económicas del país?.
La educación superior debe preparar académicamente a la mujer para que pueda desarrollarse de mejor manera, en las diferentes actividades de la sociedad. Según la Política Nacional de Promoción y Desarrollo de la Mujer, uno de los ejes políticos es: Garantizar el acceso de las mujeres a la formación y capacitación profesional en condiciones de equidad entre mujeres y hombres a los diversos grupos socioculturales de Guatemala. Por lo que es importante eliminar las barreras que impidan la participación de las mujeres en los programas de formación profesional. Crear y promover programas amplios de difusión nacional.
Intersectorial, institucional que garantice que las mujeres conozcan y accedan a los programas de formación profesional a nivel nacional.
Adecuar los programas de capacitación profesional a fin de que integren contenidos, principios, valores y prácticas que reconozcan, valoricen y promuevan la participación de las mujeres y grupos culturales en el desarrollo nacional.
Es lamentable saber que son pocas las mujeres que tienen acceso a la educación superior y aquellas que logran ingresar a la universidad, enfrentan serias dificultades, mayormente por su papel de esposa y madre.
Dificultades que en algún momento le obligan a discontinuar sus estudios. La mujer que atiende los deberes del hogar, desempeña un trabajo fuera del mismo y si además, intenta continuar estudios superiores, enfrenta mayores obstáculos.
Las diversas ocupaciones de la mujer universitaria con responsabilidades del hogar, le impiden asistir a todos los cursos, cursar la carrera en el tiempo establecido, aprovechar las oportunidades de alcanzar mayor profesionalización, la posibilidad de asistir a capacitaciones, de optar a becas y de continuar estudios de postgrado.
A pesar de todo, la presencia de la mujer en la educación superior ha mejorado. En 1997 un 33% de la población estudiantil estaba conformado por mujeres. En la educación superior también hay discriminación de género, de cada 6 hombres con educación secundaria, 3 de ellos ingresan a la universidad, en el caso de las mujeres, de 5 con educación secundaria, una ingresa a la universidad.
La deserción de la mujer es por causa de matrimonio, divorcio, embarazo, nacimiento, enfermedades, etc.