CH. P.Aniquilación
Hace 15 días lancé una sospecha al aire. Consistió en creer que la Prensa independiente del país es objeto de un ataque genialmente estructurado y, por esa razón, proveniente de diversos espacios. El motivo de esa agresión, por lo tanto, no podría ser sólo una reacción a ?tanta molestia? que recibe algún sector que se pudiera sentir incómodo por la continua amenaza que significa la ?fiscalización? que a favor de la población ejercen los periodistas. No. El ?lei motiv? de ese golpe que se está tratando de dar a los medios de comunicación en Guatemala, opino, busca acabarlos totalmente, y para eso se ha diseñado una estrategia muy elaborada, que ha venido desarrollándose desde hace algunos meses.
Quizá el génesis de la destrucción de la Prensa guatemalteca esté en la mente del presidente Alfonso Portillo. Y eso me temo porque, de todas formas, no sería la primera vez que ese señor toma una iniciativa para limitar, reducir o eliminar la Libertad de Expresión. Desde sus tiempos de diputado él se ha dedicado no sólo a despotricar contra los medios de comunicación sino incluso fue autor de una iniciativa de ley considerada mordaza.
El padre de la criatura, de ese monstruo que amenaza no sólo a los medios sino a los guatemaltecos en general, que quedaríamos desprotegidos ante los abusos, desmanes y agresiones de los gobiernos, tiene todas las características del equipo de la Secretaría de Análisis Estratégico de la Presidencia, que dirige el señor Edgar Gutiérrez, siguiendo las consignas de grupos oscuros vinculados no sólo al narcotráfico y contrabando sino al puro y esencial deseo de poder.
Los pasos que se han dado son bastante evidentes y aunque parecieran no estar relacionados, lo están. No han ocurrido por casualidad, aunque si cabe la posibilidad que algunos, si no la mayoría, de sus ejecutores no estén muy al tanto del equipo que han integrado para despedazar hasta a sus propios descendientes.
Para implementar el bombardeo se buscó a personas y grupos que tuviesen resentimientos contra la Prensa. No fue difícil encontrarlos. Hay muchas personas y agrupaciones molestas con la institución informativa ya que debido a esta se han caído ?grandes negocios?. Se contrataron periodistas frustrados, cansados o fracasados, dispuestos a revelar las intimidades de las salas de redacción de los distintos informativos; corrió dinero, corrió el tiempo, se diseñó el plan de ataque y se echó a andar.
Es así como se empieza a ver descalificaciones continuas y constantes contra periodistas desde la televisión abierta (claramente alineada con el FRG, el General y la administración Portillo) Se empieza a filtrar a supuestos ?intelectuales? del periodismo en medios donde generarían conflicto para provocar sus destituciones y luego señalar, a los ?medios patronos?, de intolerancia o manipulación de contenidos; se arremete desde los puestos públicos a periódicos cuyos directores llegan a estar hasta señalados de tener agenda política y se decide culpar con alguna frecuencia a ?los dueños de periódicos? de tener una consigna en contra de la gobernabilidad del país.
Mientras todo esto se desarrolla, cuando los ya pocos informativos independientes de Guatemala se encuentran cumpliendo su papel de dar a conocer la verdad en torno a la cosa pública, a pesar de las dificultades, ataques, amenazas y agresiones del Gobierno y grupos simpatizantes, curiosamente aparece una institución con apariencia de muy digna, inteligente y además nacida del mismo gremio, en sus espacios más selectos. Esta agrupación, que responde al nombre de DOSES, integrada por comunicadores que en un momento brillaron por haber estado en una prestigiosa publicación semanal, presenta un ?análisis? de contenido de los medios en el cual hacen lucir a la Prensa como gran corresponsable y hasta culpable de muchos de los males que afectan a Guatemala; además, busca imponer temas que, desde la perspectiva de esa ONG, tienen que ser incluidos en los medios y, por otro lado, aporta su cuota de descalificación señalando, fundamentada en métodos supuestamente científicos, los grandes desaciertos de los periodistas. Ciertamente, éstos existen, pero al presentarlos ?doctoralmente?, le hacen el juego al Gobierno, en una acción que es muy difícil no verla como intencional.
La estrategia de aniquilación de la Libertad de Prensa avanza, y los métodos empleados, desde burdos hasta sofisticados, forman parte de la manera en que el actual gobierno pisotea la dignidad de los guatemaltecos.