Godot ha llegado
China–Estados Unidos: la cumbre de ida
Bajo el mando de Xi Jinping, China ha escalado tensiones contra Taiwán.
Del 14 al 15 de mayo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó a su contraparte china, Xi Jinping, en lo que fue una de esas cumbres que buscan limar asperezas en las tensiones político económicas entre las dos potencias, a la vez que trataron temas geopolíticos de mucha importancia, como lo es la guerra en Irán para Estados Unidos y Taiwán para China. Los puntos de agenda que resaltan al terminar la misma empiezan con un acuerdo marco sobre “cooperación, competencia mesurada y manejo de diferencias” de acuerdo al East Asia Forum. Estos son básicamente los acuerdos mínimos que resultan de una cumbre de esta naturaleza. A pesar de que Trump fue acompañado de una numerosa delegación de empresarios, las restricciones en asuntos tecnológicos, particularmente con temas de desarrollo de inteligencia artificial, se mantuvieron, y tampoco se dieron grandes avances en asuntos comerciales.
En cuanto a los temas geopolíticos, la guerra en Irán ya había sido un factor determinante a discutir, las fechas originales para una cumbre en abril tuvieron que ser cambiadas por esta. Ambos presidentes estuvieron de acuerdo en dos puntos, siendo el primero que no se le debe permitir a Irán desarrollar armas nucleares. Sobre este punto es importante aclarar que antes de los ataques a instalaciones de investigación nuclear en Irán en junio del año pasado, la Agencia Internacional de Energía Atómica tenía identificadas 970 libras de uranio enriquecido en un 60% y que a partir de 85% a 90% su uso sería para armamento. A la fecha se desconoce el paradero y si se mantiene la misma cantidad de uranio. El segundo punto es que el estrecho de Ormuz debe permanecer totalmente abierto, libre de amenazas militares y libre de peajes para transitar por él. Lo que Xi Jinping dejó claro es que China seguirá comprando petróleo iraní.
Los resultados de la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump no lograron los objetivos geopolíticos de ambos.
Luego de estas discusiones sobre Irán, Xi Jinping introdujo el tema de Taiwán, el cual generó alguna especulación, particularmente en los países que reconocemos al mismo como un país soberano e independiente de China. Bajo el mando de Xi Jinping, China ha escalado tensiones contra Taiwán, al punto de rodear la isla en el 2025, invadir su espacio aéreo constantemente y llevar a cabo ataques cibernéticos diariamente. Xi Jinping ha sido claro en decir que el Ejército Popular de Liberación debe estar preparado para invadir Taiwán a más tardar en el 2027.
En las discusiones con Trump, Xi Jinping le dijo a Trump que Taiwán es la línea roja de los intereses geopolíticos de China y que nadie se debe inmiscuir en el asunto. Algunos medios informan que le advirtió de que manejara ese asunto con cuidado y que limitara las ventas de armas que por décadas Estados Unidos ha llevado a cabo con Taiwán. A finales del año pasado, Estados Unidos aprobó un acuerdo para la venta de US$11 millardos de armas para Taiwán, lo que fue un récord hasta entonces. Este año, con apoyo tanto de demócratas como de republicanos, se presentó un nuevo trato por US$14 millardos adicionales, a los que Trump no ha dado luz verde. Si bien Trump fue ambiguo sobre el tema, aduciendo que ambas partes deberían mantener la calma, seguramente el paquete será aprobado antes de septiembre de este año, cuando se debería dar la cumbre de vuelta, ya que Trump le extendió la invitación a Xi Jinping.
En conclusión, los problemas estructurales en la relación bilateral entre Estados Unidos y China se mantienen y ninguno logró significativos avances sobre el otro en los dos temas de relevancia geopolítica actuales, como lo son Irán y Taiwán. Nos espera la posible cumbre de septiembre. ¡Feliz domingo!