Escenario de vida

Cuando la cooperación internacional deja huella


Agencias de cooperación y organizaciones internacionales financian proyectos que transforman comunidades enteras.

Durante más de tres décadas he tenido el privilegio de ser invitada por embajadas, organismos internacionales e instituciones públicas y privadas para documentar la historia, la cultura, el patrimonio y los recursos naturales de numerosos países. Francia, Italia, Noruega, Dinamarca, Brasil, República Dominicana, EE. UU., Chile, Polonia, Taiwán, Corea del Sur, Sudáfrica, México y Marruecos son apenas algunos de los destinos que han abierto sus puertas a nuestro equipo de producción. Aún sueño con documentar Egipto, Turquía, Suiza, El Salvador, Costa Rica y otros rincones de Centro y Sudamérica que siguen pendientes en mi lista.

Aprovecho para felicitar a Suiza y a Marruecos en sus próximas celebraciones nacionales.

Cada país que he visitado me ha dejado una enseñanza distinta. Algunos sobresalen por su patrimonio histórico; otros, por su desarrollo científico, su modelo educativo o su compromiso con la conservación ambiental. Todos, sin excepción, ofrecen experiencias que pueden convertirse en inspiración para Guatemala. Por ejemplo, en Taiwán documenté sobre la manera que se han superado hasta convertirse en una potencia mundial. En Marruecos aprendí cómo el rey Mohamed VI ha fortalecido la paz, la estabilidad y las perspectivas de desarrollo y que las provincias del sur y del Sahara tengan proyectos en agricultura, salud, seguridad e infraestructura, lo que ha permitido unificar a su nación.

Sin embargo, la cooperación internacional no siempre implica viajar al extranjero. Muchas veces ocurre aquí mismo, en Guatemala, donde gobiernos amigos, agencias de cooperación y organizaciones internacionales financian proyectos que transforman comunidades enteras.

Actualmente me encuentro produciendo una serie documental sobre la llamada Costa del Tesoro, estado de la Florida, EE. UU. Su nombre no es casualidad. Fue precisamente frente a estas costas donde, en 1715, naufragó una flota española cargada de oro, plata y joyas. Más de tres siglos después, esos tesoros siguen apareciendo.

Todos los días es posible observar a personas que recorren las playas con detectores de metales, con la esperanza de encontrar una moneda que puede valer miles de dólares. Y, aunque muchos podrían pensar que se trata únicamente de una leyenda, la realidad demuestra lo contrario.

Hace apenas unos meses conocí a Mike Perna, un joven buzo y cazador de tesoros que decidió dedicar su vida a explorar el fondo del mar. En menos de seis meses encontró monedas cuyo valor supera el millón de dólares.

Esa región ha sabido convertir ese legado histórico en un atractivo turístico, educativo y económico. Museos, centros de interpretación, investigaciones arqueológicas y expediciones marinas atraen a visitantes de todo el mundo, lo que genera empleo y desarrollo local.

Mientras documentaba esta historia, no pude evitar pensar en Guatemala, donde contamos con proyectos impulsados por la cooperación internacional que han fortalecido la conservación, el turismo sostenible, la investigación científica y el desarrollo comunitario. Pero quizá el mayor aporte de la cooperación internacional no sea únicamente el financiamiento, sino en acercarnos nuevas formas de pensar, de administrar nuestros recursos y de descubrir oportunidades que muchas veces permanecen ocultas frente a nuestros propios ojos.

Viajar, documentar y aprender de otras naciones me ha confirmado una verdad: los países no crecen únicamente por la riqueza que poseen, sino por la capacidad de transformar esa riqueza en oportunidades para su gente y aprender de buenas prácticas, y eso es lo que la cooperación internacional puede dejarnos. Aprovecho para felicitar a Suiza y a Marruecos en sus próximas celebraciones nacionales. Sigan adelante.

ESCRITO POR:

Vida Amor de Paz

Presidenta de la Fundación del Bosque Tropical. Directora general de Planeta Verde Televisión. Presentadora de Los secretos mejor guardados, de Guatevisión. Recorre el mundo filmando en cinco continentes. Es graduada de la Universidad Panamericana, en Periodismo.