Escenario de Vida
Desde Tecpán: secretos que transforman con Fudi y Juvid
La desnutrición crónica afecta al 50% de los niños de Guatemala y al 70% en el área rural.
Para mis queridos lectores que me acompañan en mis recorridos por Guatemala y los cinco continentes, hoy quiero compartirles el descubrimiento de una organización que, pese a sus 50 años de trayectoria, sigue siendo uno de los secretos mejor guardados de nuestro país.
Por invitación de José Manuel Menegazzo, quien lidera Juvid, el Instituto Internacional Juntos por la Vida, conocí a María Mercedes González de Flores, directora de Fudi (Fundación para el Desarrollo Integral), institución privada sin fines de lucro que promueve el desarrollo de las familias rurales mediante tres centros en Chimaltenango.
Ixoqí´: en este centro, cuyo nombre significa “mujeres” en kaqchikel, presenciamos un desfile de modas protagonizado por jóvenes indígenas que diseñaron y confeccionaron sus propios atuendos, huipiles, blusas, bolsas típicas, joyería de plata y artesanías. Allí aprenden costura, belleza, cocina y mercadeo digital para emprender, generar ingresos y alcanzar independencia económica sin renunciar a sus raíces.
María Fernanda Tizón, de Juvid, impartió un taller sobre autoestima, recordándoles que todos somos como semillas que necesitamos nutrir para florecer. La alegría y camaradería entre las jóvenes reflejaban el valor de contar con un espacio seguro para crecer.
Utz Samáj: el segundo centro, significa “buen trabajo” y está dedicado al desarrollo agrícola. Recorrimos huertas e invernaderos con cultivos de ejote, rábano, lechuga, cebolla y pepino. Conocimos innovaciones como las “camas elevadas”, entre otras, que podrán descubrir en Los secretos mejor guardados, por Guatevisión, dentro de dos semanas. También entrevisté a familias beneficiadas por estas capacitaciones que mejoran sus cultivos, alimentación e ingresos.
El 54% de las muertes infantiles por neumonía y diarrea está asociado a algún grado de desnutrición.
Aq’on Jay: significa “centro de referencias médicas” y fuimos al caserío Chuixilón, dedicado especialmente a la salud materna y al desarrollo infantil. Fudi forma parte de la Alianza por la Nutrición (APN), donde conocimos cifras estremecedoras: la desnutrición crónica afecta, en promedio, al 50% de los niños de Guatemala y hasta al 70% en el área rural.
Según APN, Guatemala pierde US$8 mil 220 millones anuales por este flagelo, equivalente al 11.1% del PIB. Además, el 54% de las muertes infantiles por neumonía y diarrea está asociado a algún grado de desnutrición.
Los primeros mil días, desde el embarazo hasta los 2 años, son decisivos para el desarrollo físico y cerebral. Fudi apoya a las familias con atención médica y nutricional, vitaminas, ecofiltros para disponer de agua segura y estufas mejoradas que reducen el humo en los hogares. ¿No son estas cifras suficientes para que quienes aspiren a la Presidencia el próximo año prioricen este problema? Si la mitad de nuestros niños padece de desnutrición crónica, ¿qué futuro le espera a Guatemala? En Joya Grande escuchamos testimonios de madres que han visto mejorar la salud de sus hijos gracias a Fudi. Detrás de cada cifra hay una familia que merece oportunidades.
Comprendí que el valor de Fudi no reside únicamente en sus instalaciones, sino en las vidas que transforma: una mujer que emprende, un agricultor que mejora su producción, padres que aprenden a cuidar y alimentar mejor a sus hijos y niños con mayores oportunidades. Juvid complementa a Fudi fortaleciendo la formación en valores y el desarrollo integral de las familias.
Fudi y Juvid merecen ser conocidos, apoyados y considerados modelos para replicar en otras regiones. Invertir en mujeres, agricultores y niños es invertir en el porvenir de Guatemala. ¡Que este secreto mejor guardado deje de serlo! Están sembrando un futuro mejor para nuestro país. Para apoyarlos, escriban a: @juvidgt / www.juvid.org /3979 8809 & FB: Fudi/ www.fudigt.org/ info@fudigt.org/ 3051 2237