Godot ha llegado

Fuerza y valores

El nuevo presidente de Colombia ha fijado una meta alta para el éxito de su país, basada en el uso de la fuerza bajo el cumplimiento más estricto de valores.

La política depende mucho de la simbología, pero en el caso de América Latina los símbolos son tan o hasta más importantes que la política que esta podría vivir solo de estos. Durante la toma de posesión como presidente de Colombia, la imagen de Abelardo de la Espriella con la banda presidencial junto a su esposa y cuatro hijos menores fue una clara muestra del retorno triunfal del conservadurismo. El hecho de que por primera la ceremonia se celebró fuera de Bogotá en el auditorio de la universidad privada Santiago de Cali refleja que no se trata de cualquier conservadurismo sino de uno nuevo, un conservadurismo del siglo XXI. Solo esa imagen y el entorno donde se dio vale más que mil palabras. Pero como bien saben estimados lectores, los discursos tanto del nuevo presidente como el de otros invitados también arrojan dos poderosos elementos de lo que será el nuevo gobierno de Colombia.

Deseamos el mejor éxito al nuevo gobierno de Colombia.

Es importante destacar que el presidente De la Espriella llegó al poder tras unas elecciones bastante polarizadas debido a la irresponsable e infantil intromisión del ahora ex presidente Gustavo Petro primero por posicionar los debates en torno a la consulta popular del 2025 y la reforma laboral impulsadas por Petro, así como por su propuesta de una asamblea constituyente como elementos de campaña y posteriormente por alegar fraude en las elecciones tras una demanda judicial de nulidad basada más en falta de trazabilidad técnica que en pruebas concretas de fraude, un elemento, que a pesar de ser ridículo —como la gran mayoría de los que gritan fraude por no reconocer que la mayoría los rechazó— siempre logra un objetivo de polarización.

Tomando lo anterior en cuenta, el primer elemento que destacó en la toma de posesión del nuevo presidente colombiano fue el símbolo religioso. Tras la entonación de la canción de Aleluya, varios exponentes de diferentes religiones dieron unas palabras al público desde un rabino que terminó su discurso con un “viva Israel” indirectamente señalando lo que será un giro de política exterior colombiana en relación al gobierno de Petro, pasando por un pastor cristiano y terminando con el capellán de la presidencia y presidente de la Conferencia Episcopal católica. La preeminencia de varios discursos por representantes de la tradición judeocristiana ha sido objeto de crítica por aquellos que somos defensores de secularismo y promotores del Estado laico, pero en este caso particular lo veo a través de simbolismo político: Abelardo de la Espriella promueve un gobierno de valores que empiezan desde la familia, y esos serán los valores bajo los cuales sus funcionarios deben actuar y defender en aras del interés nacional colombiano.

El segundo y más importante de estos símbolos es el traslado del nuevo presidente al histórico Batallón de Pichincha, donde siguió su discurso con el fondo de la bandera de Colombia y ante escuadrones militares como un claro indicador de que la seguridad será su gran prioridad de gobierno con un claro objetivo de derrotar al narcoterrorismo. Los ejércitos en todos los países del mundo, más allá de representar la fuerza del Estado también son guiados por valores lo que implica que no solo sus funcionarios públicos, sino sus oficiales también deberán actuar y cumplir con sus tareas asignadas con el total respeto de estos valores.

Asumir la presidencia de cualquier país es tarea difícil, pero hacerlo bajo una exigencia tal del máximo cumplimiento de valores como lo exige la religión o como lo exigen las fuerzas armadas es una tarea aún más difícil, pero necesaria. Deseamos, por el bien de nuestros hermanos colombianos y por el bien de la región, el mejor éxito al nuevo gobierno de Colombia. ¡Feliz domingo!

ESCRITO POR:

Roberto Wagner

Licenciado en Relaciones Internacionales por la UFM. Maestría en Relaciones Internacionales con especialización en Geopolítica (Warwick University, Reino Unido). Exdiplomático, profesor universitario, columnista, consultor y analista político independiente.

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