Rincón de Petul

Kerrymann, mucho más que un chicharrón caro

No encontró Guatemala por casualidad. Vive en Rome, GA, uno de esos poblados de EE. UU. que llamo Ciudades Espejo guatemaltecas.

Como lo puedo resumir es así: Un señor de la ruralidad cercana a Atlanta, más curioso que sus pares, fue un día a la tienda de la avenida principal. Esa, la del nombre en español, que desde hace veinte años creció y creció, al igual que el público que la visitaba: Los de otro lugar. Los de pelo negro y estatura corta. Los padres de quienes conviven con sus hijos en la escuela, donde ahora las instrucciones del festival se imprimen también en español. Ese hombre cruzó la calle y abrió la puerta. Tal vez compró lo primero que saltó a su vista: mixtas, enchiladas, unos chicharrones. Luego giró hacia productos empacados cuyos nombres allá aún ni saben pronunciar, pero que aquí son el pan de cada día. Empezó con lo latinoamericano. Después, se especializó especificamente en lo guatemalteco. (Eso no fue casualidad.)

Lleva a Guatemala hacia públicos, incluso los adoctrinados para rechazarla.

Llevó las compras a su casa, encendió el celular, las exploró, se las comió y disfrutó mientras hacía gracejadas. Uno de los efectos fue una cuenta que ahora lleva un millón y medio de seguidores en TikTok y otras redes. Su video del pepián tiene 244 mil vistas; el del Pollo Campero, medio millón, más tres mil comentarios desde Alaska hasta la Patagonia. Guatemala, en ese foro, ya no es el lugar que proyectan las noticias o del que habla un político. Es un caldo, un aroma, un pueblo y una cultura interesante para explorar.

A eso, en las relaciones internacionales, le llaman el poder blando y no es ninguna pendejada.

El término fue introducido por Joseph S. Nye en su libro Poder blando: los medios para el éxito en la política mundial. Pero la práctica es más antigua y universal. Francia, un ejemplo, visualizó que difundir su idioma también ampliaba su esfera cultural, académica, política y economíca. Hollywood, entendido así, no es solo películas. El anime, no es solo historietas. Desde que los gobiernos de EE.UU. y Japón invierten en ellos, se convierten en instrumentos de influencia internacional. Es una buena herramienta, además, para quienes —como nosotros— tienen las de perder en lo económico y militar.

Algún cínico preguntará qué tiene que ver todo esto con comer chicharrones en el parque. Que mire lo que hacen países exitosos.

El caso ejemplar es Tailandia, que en 2002 lanzó su programa oficial Global Thai al cual dedicó, para arrancar, US$15 millones. ¿Qué hicieron? Se anclaron en los emigrados de su país y los inyectaron de dinero e insumos para que montaran restaurantes de su cocina por el mundo. El resultado, para ellos, fue mejor reconocimiento, más turismo y divisas. Y el resultado, para usted, fue que ahora probablemente ya probó un buen Pad-Thai, aunque estemos del otro lado del planeta. Y qué decir de los mexicanos. Datassential estima que hay más de 80 mil restaurantes de su cocina en EE.UU., que constituyen un 10% del total de ese país. Tacos y quesadillas, así, son más que simples platos. Son alegría y pertenencia. Aventura. Una invitación para conocer. Rasgos positivos transportados por migrantes internacionales.

Kerry Mann no encontró Guatemala por casualidad. Vive en Rome, GA, uno de esos poblados de EE. UU. que llamo Ciudades Espejo guatemaltecas. Nuestra diáspora fue quien puso los productos frente a él; el INGUAT solo entendió la oportunidad y la amplificó. El gasto entre algunos causó controversia y si fue justificable, no lo sé. Es otra discusión. Pero quien no entienda el valor de esta experiencia ignora la diplomacia cultural. Ignora la capacidad del poder blando para ganar visibilidad y aceptación en el exterior. Y la necesidad hoy por hacerlo. Piénselo: Mann abre una bolsa de Tortrix, destapa una Tiky y prueba un jocón, desde el corazón del adoctrinamiento para rechazar todo lo que viene de nuestro país.

ESCRITO POR:

Pedro Pablo Solares

Especialista en migración de guatemaltecos en Estados Unidos. Creador de redes de contacto con comunidades migrantes, asesor para proyectos de aplicación pública y privada. Abogado de formación.