Con otra mirada
Que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha
Colijo una rústica trama para mantener el control del Colegio.
El título de este artículo surgió por la contradicción de cómo la Junta Directiva del Colegio de Arquitectos combinó las actividades para celebrar el Día del Arquitecto, con la Semana de la Arquitectura 2026, y su quehacer operativo. La frase es de Jesús, registrada por San Mateo en su evangelio: “Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto…”. Es decir, accionar con discreción, no buscar el aplauso o la aprobación de los demás; que el valor del acto esté en la sinceridad del corazón, no en la vanidad de ser visto.
Fijar cuatro días para inscribir planillas huele a insensatez o mala fe. Ningún candidato logrará satisfacer ese requisito.
La celebración empezó el lunes 31 con la magistral presentación de la historia urbana y arquitectónica de la Nueva Guatemala de la Asunción, por los 250 años de su fundación, en la voz de José Miguel del Cid. Le siguió el acto en que la Junta Directiva homenajeó a tres destacados colegas; en lo académico, con la medalla Porta Liuti, por la labor de investigación y publicación para Byron Rabé Rendón. Innovación y diseño, con la Orden Lionel Méndez Dávila, por la creatividad en la danza y artes escénicas para Julia Vela Leal. Productividad, diseño y obra, con la Orden Roberto Aycinena Echeverria para Alfredo Neutze Aycinena. Ocasión en la que tres generaciones de familias, colegas y viejos amigos compartimos tiempo y espacio para brindar por ellos.
La contradicción radica en que ese mismo día, 31Ag, Prensa Libre publicó dos convocatorias: 1) Asamblea general ordinaria para conocer y aprobar asuntos ordinarios a celebrarse el 23Sept. 2) Elegir miembros de Junta Directiva y Tribunal de Honor para el período 2026-2028, a celebrarse el 1Oct. En esta última, el Procedimiento de Inscripción de Candidatos dice: “La inscripción de planillas con los documentos de respaldo debe dirigirse al Tribunal Electoral del Colegio de Arquitectos de Guatemala en las fechas comprendidas del 31 de agosto al 4 de septiembre de 2026, en forma física en las instalaciones del Colegio… sede central… de 8:00 a 18:00 horas.”
Fijar cuatro días para inscribir planillas huele a insensatez o mala fe. Ningún candidato logrará satisfacer ese requisito, como no sea compadre hablado, que sin duda existirá en la Facultad de Arquitectura de la Usac, con quien se mantiene la estrategia de la alternancia en el poder o, en el peor de los casos, planilla única de quienes ahora lo ostentan.
Contradicción e incongruencia que van de la mano. Por un lado, la elegancia de distinguir a colegas destacados y por otro, limitar burdamente la libre participación electoral. Colijo una rústica trama para mantener el control del Colegio. Control vinculado al malestar que causó semanas atrás, la crítica al manejo del Timbre de Arquitectura.
Todo indica que la estrategia está inspirada en el avasallamiento al que el Consejo Superior Universitario ha sometido a la Usac, con el objeto de cooptar los cargos públicos en los que la universidad tiene injerencia constitucional o los simples puestos burocráticos en instituciones del Estado, central o municipal. Asuntos ajenos a los fines para los que fueron creados los colegios profesionales.
Según lo veo, esos grupos de poder dentro de la Usac perdieron de vista que los colegios no son un apéndice de la Universidad Nacional. Los colegios están integrados por profesionales graduados en las 17 universidades existentes y, el Colegio de Arquitectura en particular, egresados de las 10 facultades vigentes, cuyo interés profesional es ajeno a los avatares de la Usac. De ahí la necesidad que grupos de colegas sin intereses espurios, tomen el control para dignificar el ejercicio de nuestra profesión.