Estado, empresa y sociedad

Regulación financiera rezagada

Es preocupante que el país evidencie un rezago regulatorio.

Regular y sistemáticamente el Fondo Monetario Internacional (FMI) realiza una visita oficial, llamada misión, a todos los países miembros como parte de las consultas anuales en el marco del artículo IV de su Convenio Constitutivo.

Una regulación y supervisión reforzada contribuirán a promover la estabilidad financiera.

Como abordamos el 17 de junio pasado en este mismo espacio, la última visita de la misión del FMI a Guatemala reconoció la estabilidad y resiliencia de la economía nacional, resaltando una política monetaria adecuada; unas expectativas creíbles de la meta de inflación; y, reservas monetarias internacionales que proporcionan una posición externa sólida; pero también evidenció con crudeza el substancial rezago acumulado que, por desidia, incompetencia, intereses creados o procrastinación de gobernantes, e ignorancia, tolerancia o complacencia de los gobernados, no ha permitido avanzar la agenda de actualización y modernización del marco institucional en materia económica y social.

En este orden de ideas, no obstante que el sistema bancario “sigue mostrando solidez, con amplios niveles de capital y liquidez y elevados niveles de rentabilidad”, es preocupante que el país evidencie un rezago regulatorio. Por ejemplo, respecto de la adopción de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), lo que posterga mejorar la transparencia y la comparabilidad financiera internacional, mientras que la transición gradual hacia un sistema de provisiones por pérdidas esperadas reforzaría aún más la resiliencia del sistema. Además, estos cambios deberían ir acompañados de un fortalecimiento de la capacidad de supervisión, la aprobación de la reforma pendiente de la Ley de Bancos y Grupos Financieros y la continuidad de las inversiones destinadas a reforzar la resiliencia en materia de ciberseguridad.

En similar sentido, la misión del FMI alienta acelerar la materialización de la nueva ley de mercado de valores, que contribuiría a movilizar el ahorro, fortalecer la transmisión de la política monetaria, aumentar la competencia en el sector financiero y profundizar los mercados financieros nacionales. Asimismo, permitiría establecer la infraestructura financiera necesaria para absorber posibles entradas de capital en caso de que Guatemala obtuviera la calificación de grado de inversión. Por otra parte, una nueva ley de dinero electrónico proporcionaría el marco regulatorio necesario para el desarrollo de las tecnologías financieras (fintech) y ampliaría el acceso de la población a los servicios financieros formales.

Un paso significativo para reforzar la integridad financiera fue la aprobación, aunque enmendada y tardíamente, de la Ley Integral para la Prevención y Represión del Lavado de Dinero y Otros Activos y el Financiamiento del Terrorismo, pero es urgente la aprobación y aplicación del reglamento correspondiente, que situaría al país en una posición favorable de cara a la próxima evaluación mutua del GAFILAT (Grupo de Acción Financiera Internacional de Latinoamérica).

Cada día es más notorio para la mayoría honrada de guatemaltecos, la creciente proliferación de personas pertenecientes o asociadas a grupos del crimen organizado, nacional y transnacional, que solapada u ostentosamente, conviven en sitios públicos, apartamentos, urbanizaciones y colonias privadas, quienes también son usuarios de los servicios del sistema bancario y financiero, por no decir de los dedicados a estafar mediante fraudes financieros por Internet.

De manera que una regulación y supervisión reforzada contribuirán a promover la estabilidad financiera y a salvaguardar los intereses de los guatemaltecos honestos.

ESCRITO POR:

José Alejandro Arévalo

Profesional, especialista en banca y finanzas. Profesor universitario. Consultor independiente.