Criterio urbano
Seamos serios
Los subsidios no funcionarán ante una escalada global de precios.
Lo que estamos viendo es un aumento sostenido de precios como resultado de varios conflictos a nivel global. El precio del diésel aumenta la presión sobre el transporte, la agricultura y la inflación, ante las restricciones del mercado de refinados.
Mejorar la productividad antes que quemar el dinero
A nivel global, Chris Beauchamp, director de análisis de mercado de IG Group, señaló que “los ataques ucranianos están teniendo un grave impacto en el sector exportador clave de Rusia. Sin embargo, el impacto más notable actualmente recae principalmente sobre Moscú. A finales del mes pasado, decenas de gasolineras en San Petersburgo se quedaron sin combustible. En otras partes de Rusia, la gente también tuvo que hacer largas colas en las gasolineras para comprar gasolina. El mercado del diésel está atravesando dificultades”.
“Los precios del petróleo habían caído un 40% antes de que comenzara el conflicto en Irán, lo que indica que la acción militar estadounidense en Oriente Medio fue el principal factor que impulsó nuevamente el alza de los precios del diésel. Este acontecimiento podría amenazar con sumir a la economía global en una recesión”, analizó el analista de mercado de IG Group.
Con esta situación a nivel global, los costos del diésel alcanzaron precios récord en Estados Unidos, lo que pudiera encarecer otros productos. Se disparó tras el ataque a un oleoducto en Arabia Saudita. Y la gasolina sin plomo alcanzó los US$4.48 el galón, a meses de que Trump e Israel lanzaron la guerra contra Irán, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés).
¿En serio creemos que un país como Guatemala puede poner Q2 mil 5000 millones para generar subsidios? ¿Se cree que esto va a tener algún resultado? O simplemente se va a quemar dinero mientras se deja de invertir en lo que realmente mejora la productividad. Hay que ser serios ante la situación en la que estamos como país, por razones completamente externas a la política nacional. Querer parar la escalada de precios con subsidios, literalmente, es como que yo quiera detener una ola con mis brazos en el Pacífico. O querer barrer la arena del mar. No vamos a lograr nada.
Podemos tratar, también, de quitar los impuestos, pero seamos claros, ¿cómo vamos a pagar el mantenimiento de las carreteras? De por sí el Gobierno de Guatemala ha arrastrado los pies en la implementación de la Ley de Infraestructura Vial y eso hay que exponerlo fuerte y claro. Esos recursos podrían ya estarse utilizando para generar la evaluación de todas las carreteras centroamericanas y luego para pagar el Plan de Infraestructura Vial Prioritaria para los próximos 30 años y empezar ya a implementarlo.
Si quitamos los impuestos que sirven para darle mantenimiento a las carreteras, ¿vamos a poner peajes en todas las carreteras centroamericanas? O ¿cómo se le va a dar mantenimiento entonces a la red vial? De algo estoy seguro, el subsidio no va a funcionar y no va a alcanzar mucho tiempo, por lo que lo mejor sería que el Gobierno comience a pensar en un plan de inversión de infraestructura, como nunca ha visto el país.
La inversión en infraestructura es lo único que podría equiparar los costos de esta crisis global en la que estamos. Mejoraría nuestra productividad y fortalecería las capacidades industriales y de cadenas de suministro. Una estrategia importante de inversión en carreteras, puertos, aeropuertos y energía a nivel rural debería comenzarse ya y continuarla por lo menos durante los próximos 10 años, solo así lograremos mitigar el daño que está teniendo nuestra economía en estos duros momentos.