MACROSCOPIO – ¿Qué nos dicen?

Humberto Preti

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Hace un par de semanas recibí una atenta carta del representante de la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, el Dr. Anders Kompass, a la cual adjuntaba el Informe del Representante Especial del Secretario General, “Proteger, respetar y remediar: un marco para las actividades empresariales y los derechos humanos. Elaborado por el representante especial de la Oficina del Alto Comisionado.El informe, además de muy completo, es muy interesante, y destaca, por ejemplo en el artículo 2, que “son las empresas la principal fuente de inversiones y de creación de empleos y los mercados pueden ser medios muy eficientes para distribuir los escasos recursos. Ambos elementos constituyen fuerzas poderosas capaces de generar crecimiento económico, contribuyendo así a la realización de amplia gama de derechos humanos…”Y en su artículo 24 los define con toda propiedad “Respetar los derechos humanos significa básicamente no infringir los derechos de los demás…”Realmente podemos considerar que el respeto a los derechos humanos puede ser poderoso parámetro de desarrollo, siempre y cuando éste se logre en ambas vías, y no solamente se trate de violadores a empresarios y patronos. También se debe regular la actitud de grupos sindicales, étnicos y sociales, que con la bandera de los derechos violan toda ley, y aquí entra a jugar el Estado, que no proporciona las herramientas necesarias para que estos derechos se cumplan.La Organización Internacional de Empleadores comenta en una comunicación al representante especial: “Se espera que las empresas obedezcan la ley, aun cuando no se haga aplicar y respeten los principios de los instrumentos internacionales pertinentes cuando falte el derecho nacional”. El párrafo me parece de lo más atinado, ya que por lo visto la falta de estado de Derecho no es solo de nuestros lares, sino que está presente en muchos países donde la debilidad del sistema judicial, aunada a la ya endémica corrupción, no permite que seamos los seleccionados de los inversionistas, que ven en esta factor la condición sine qua non para hacerse presentes.Dice el informe que “Los gobiernos están en una posición singular para fomentar una cultura empresarial en la que el respeto de los derechos forme parte integrante de los negocios”. De lo más atinado aún, pues no existe un empresario más dañino para el gremio que aquel que no cumple con nada y la impunidad de nuestro sistema se lo permite. Pero es una lástima que no se plasme en este informe algo sobre la responsabilidad laboral, sobre la impunidad que ciertas organizaciones tienen al llevar a cabo acciones al margen de la ley. Esperamos pronto algún informe y recomendación del representante especial sobre el tema, o quizás la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya lo tenga.Las iniciativas para la eliminación de la pobreza, la legislación que promueve la inversión, las promociones del país en el extranjero, se ven opacadas por la falta de justicia pronta, por ataques en contra del sector privado, especialmente cuando el proyecto es de cierta envergadura, y no digamos por la incertidumbre en que se vive, por la política fiscal, que lejos de ayudar ahuyenta a quien sea. Hoy seguimos con la tasa líder alta, para enfriar la economía, los cooperativistas ahora en la Junta Monetaria, ¿qué nos dicen?hupretij@hotmail.com

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