De mis notasElecciones 2003 (I)

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Las próximas elecciones ya han comenzado a despertar inquietudes y generar preguntas entre el electorado. Desde hace varios meses los pre-candidatos se han hecho visibles en una especie de pre-campaña temprana. Todos dedicados a tomar contacto con diversos grupos de la sociedad civil para cultivar potenciales alianzas y apoyos.

Al hacer un análisis de los partidos inscritos, en términos de posibilidades reales en las próximas elecciones, es evidente que el PAN les lleva una considerable ventaja a sus competidores.

La infraestructura política del PAN a nivel nacional es igual al FRG. Tiene el 40% de las alcaldías más importantes del país; la segunda bancada más numerosa del Congreso y lleva la más visible oposición política. A pesar de que sufrió un desgaste significativo por la escisión del grupo Unionista, movimiento que le valió la pérdida de valiosos líderes, ha logrado mantener un liderazgo aceptable.

Pero la ventaja más grande del PAN es gozar de un bono afortunado: el pésimo desenvolvimiento del FRG ha sobredimensionado de una manera notable los logros de la administración anterior, y por ende, lo ha ?acrecentado? en términos de imagen ante el electorado. Ahora resulta que ?los teléfonos sí sirven, las carreteras sí dan de comer y son unos santos por comparación?.

El sector empresarial tiene poco espacio para moverse en las próximas elecciones. Están claros en cuanto a las irreversibles consecuencias que una segunda debacle económica y social eferregista traerían para el país; y conscientes que la unidad y el apoyo de todos los sectores a un solo partido y un solo candidato -dentro de un gran frente nacional de oposición- eliminaría la desventaja de llegar a las elecciones contra el FRG con un voto dividido debido a una derecha fragmentada.

En ese sentido el sector empresarial tiene una única opción de respaldo. Negociar con un partido e invitar a meterse a todos los candidatos de la derecha dentro de un gran frente nacional de oposición. Una vez dentro, consensuar un candidato que reúna los requerimientos mínimos en términos de capacidad, experiencia y carisma. Y aunque es prematuro definir candidaturas presidenciales sin primero articular ese gran frente, las figuras con más posibilidades son Eduardo González, Jorge Briz y Alvaro Colom.

En el momento mismo en que los miembros del sector empresarial unido decidan apoyar a un partido (dentro de un amplio frente nacional de oposición), decrecerán automáticamente las oportunidades de los demás candidatos. Especialmente por el hecho de que el financiamiento -en primer lugar-, y el apoyo político de ese sector, -en segundo lugar-, es imprescindible para poder proseguir con una candidatura factible.

Siempre surgirá algún llanero solitario con ínfulas mesiánicas creyendo que puede contradecir la realidad.

El sector azucarero parece que le ha dado su apoyo al PAN y estaría en pláticas con los demás sectores para que se sumen al proyecto. En los próximos meses se verá con claridad cuál es realmente esa definición. Es indudable que el peso político del sector azucarero es alto.

Varios nuevos miembros se han inscrito recientemente en el PAN, entre ellos Eduardo González y Alejandro Botrán, ambos con aspiraciones presidenciales. El próximo sábado, en la Asamblea Nacional del PAN, Leonel López Rodas buscará su reelección como Secretario General y se someterán a votación importantes enmiendas a los estatutos, entre las que figuran que los candidatos presidenciales sean electos por las bases, en el equivalente de las elecciones primarias de los partidos estadounidenses.

Continuará…

ESCRITO POR:

Alfred Kaltschmitt

Licenciado en Periodismo, Ph.D. en Investigación Social. Ha sido columnista de Prensa Libre por 28 años. Ha dirigido varios medios radiales y televisivos. Decano fundador de la Universidad Panamericana.