Con ojos de mujerEn un mes de diciembre…

MARTA PILÓN

|

El 19 de diciembre de 1967, hace 34 años, Miguel Angel Asturias recibió el Premio Nobel de Literatura en Estocolmo, Suecia. El 15 de Diciembre de l981, Mario Dary, máximo líder del movimiento ambientalista, cayó asesinado frente a sus oficinas en la USAC, cuando era Rector Magnífico.

El l9 de diciembre de l986, tras 14 años de ardua lucha y gestiones, se publica en el Diario de Centroamérica la Ley de Protección y Mejoramiento del Medio Ambiente, Decreto 68-86, institucionalizando la protección ambiental y creando CONAMA, raíz del hoy Ministerio del Ambiente. El 29 de diciembre de 1996, tras 35 años de guerra fraticida, se firman los Acuerdos de Paz.

Estos acontecimientos marcaron etapas de vida en Guatemala. El Premio a Miguel Angel Asturias fue en reconocimiento -por primera vez en la historia del Nobel- a una literatura auténticamente americana, representativa del hombre maya del Nuevo Mundo alzándose sobre su miseria, analfabetismo, discriminación y subdesarrollo. La muerte de Mario Dary abonó con su sangre la lucha ambientalista y enarboló una bandera que persiste, pero su vacío sigue. La Ley ambiental trajo la protección legal, creó los entes oficiales y dio acceso mundial a Guatemala a los grandes foros, aunque tenga 14 años de esperar sus reglamentos. Y por último, los Acuerdos de Paz, a pesar de ser desconocidos e impositivos, nos trajeron la esperanza de una paz que aún no llega.

En este diciembre quiero contarles que el 6 y 7 se celebró el Encuentro Nacional entre el MARN y las ONGs ambientalistas, con participación de 176 personas y 101 asociaciones de todo el país y ¡cosa especial! el Ministro Dr. Carlos Cáceres asistió los 2 días, cuando generalmente sólo inauguran y se van. Firmamos una Acta de Intención donde por primera vez se establece una relación de respeto y cooperación para que el proceso ambiental no sea más manejado en secreto y con prepotencia oficial. Si esto se hace realidad, esta fecha marcará la historia de Guatemala.

Pero fue triste leer de la infrahumana cárcel de los extranjeros hindúes en búsqueda de una vida mejor, suicidándose uno. La Biblia habla mucho de los extranjeros y dice ?no torcerás el derecho del extranjero; haz justicia y libra al oprimido de la mano opresora, no engañes ni robes al extranjero, al huérfano y a la viuda, porque es abominación a Jehová?. Esto significa maldición. Apelo al pueblo cristiano de Guatemala para ayudarlos recordando que para Dios no hay ni griego ni romano ni judío ni extranjero.

Por último, lloro por la partida infinita de Martín Beltranena, y de mi gran amiga Emilita Córdova de Balseiro y de Pedro Julio. No tengo palabras, sólo una flor de lágrimas.

ESCRITO POR: