CON OJOS DE MUJER¿Este año hizo usted al mundo mejor o peor?
Cada fin de año pensamos, querido lector, en tantas cosas que pudimos haber hecho y no hicimos; en tantas sonrisas y palabras que no dimos, en tantos momentos que dejamos ir y que hoy lamentamos no haber aprovechado para hacer al mundo mejor; en los muchos instantes que pudimos suavizar.
El año que se acerca se anuncia con negros nubarrones y tendremos que vivirlo y sobrevivirlo. Pensemos entonces que aún en medio de la tormenta podemos dar luz y paz, sólo con una actitud del corazón. Podemos hacer suave el instante de vivir. Para ustedes este mensaje de mi tío-abuelo Alberto Masferrer, para que lo practiquemos en el 2003.
?Hazme suave el instante. Mañana, esta noche tal vez, he de partir. Y será para ya no volver jamás. Pasarán milenios y eternidades y yo no volveré, porque una vez muera, una vez la primera palada de tierra caiga sobre mi féretro, ya de nada servirá que me llores y que te lamentes de no haberme endulzado el amargo vivir. Ahora, cuando vivo y padezco, todo es hiel o miel para mi alma. Una sonrisa, una palabra, una mirada, un simple gesto cordial, es medicina y alivio para mi atribulado corazón. Después, ya en las tinieblas del sepulcro, nada me servirá.
Ahora me puedes dar amor, después sólo palabras vanas y lágrimas tardías. Por eso, hazme suave el instante, este instante, si es que sientes deseo de endulzarme el vivir. ¿Una vez no esté, qué haré yo con tus negros vestidos y tu semblante contristado? ¿De qué me servirá que suspires y descubras en mí cien virtudes y gracias? ¿De qué me servirá que enaltezcas mi nombre y te abismes en la contemplación de mi ser o que me levanten estatuas? ¿Fui bueno, malo, cariñoso, áspero, cordial o incomprensivo? Fui, ya no soy. Ahora soy sólo una sombra, un nombre, y que me recuerdes u olvides, es igual. Todos tus lamentos los cambiaría por una sola suavidad que me hicieras cuando aún existo. Por eso hazme suave el instante, este único instante en que tu corazón puede aislarme del amargo vivir.
Sí, hazme suave el instante?. Querido lector, pregúntese si este año hizo mejor o peor al mundo ¿Sembró sonrisas o lágrimas? ¿Habló verdades o mentiras y engañó? ¿Compartió su pan? Vienen tiempos muy difíciles en todo el mundo y hay hambre y sed de justicia y de pan, los elementos que traen paz. Sea usted un sembrador de paz en su casa y trabajo, comparta sus bendiciones y recibirá mucho más.
Y por favor, recuerde, no celebre estas fiestas de manera que pueda traer lágrimas o tragedia a su familia, celébrelas haciéndoles suave el instante.