CON OJOS DE MUJER¿Hasta cuándo, Señor?

MARTA PILÓN

|

Es Navidad, época espiritual y linda, cuando los corazones se ablandan, los ojos miran dulce y damos generosamente buenos deseos y obsequios.

Recordar el nacimiento de Jesús y su amor hasta darnos su vida, la hacen especial.

Pero en Guatemala estamos tristes, las noticias de la corrupción a que se ha conducido a nuestro país, laceran el corazón y avergüenzan.

Histórica y tradicionalmente hemos sido un pueblo sano, honrado, de gente educada y respetuosa, temerosos de Dios. Pero hoy somos señalados como uno de los países más corruptos del mundo.

¡Qué doloroso!

Guatemala está enferma espiritual y materialmente, hay hambre, desempleo, violencia, injusticia, inmoralidad; tal vez lo más grave es que nos hemos insensibilizado ante la tragedia diaria y la morbosa exhibición pública de cuerpos sangrantes y mutilados.

La Biblia cuenta muchos casos de hombres de fe, como Daniel e Isaías, que ante tremendas situaciones que veían venir sobre su nación, oraron pidiendo clemencia y perdón. Y Dios oyó y sanó su tierra.

Esto mismo es lo que necesita nuestro país, clamarle a Dios perdón y sanidad espiritual. Por eso, querido lector, en esta Navidad mi obsequio para usted es una oración basada en la de esos grandes hombres, para que diariamente clamemos y cambie nuestro país, porque sólo El puede. Es el mejor regalo que podemos darle.

?Señor, Tú que tienes misericordia para con los que te aman y guardan tus mandamientos, nos hemos apartado de ellos y pecado.

Todos hemos cometido iniquidad contra Ti, nosotros, nuestros gobernantes y mandatarios. Tu pueblo que te ama y sigue, tenemos dolor y vergüenza y te pedimos perdón y que nos oigas.

¿Hasta cuándo nos tendrás en el olvido? ¿Hasta cuándo vas a estar apartado de Guatemala? ¿Hasta cuándo ha de embargar a nuestro corazón la diaria angustia? ¿Hasta cuándo triunfará el enemigo? Respóndenos, Señor, rompe las tinieblas, destrúyelas, no permitas que los enemigos digan ?Hemos vencido a Guatemala?.

Nuestra nación está rodeada por la maldad, y gente soberbia y violenta maquina perversidad y buscan destruirla.

Señor, tu justicia de ninguna manera tendrá por inocente al culpable. Tú que sacaste a tu pueblo de Egipto, saca a Guatemala de las fauces del enemigo, ten piedad de nosotros, escucha nuestro clamor.

Perdónanos, límpianos, ilumínanos, haz resplandecer tu rostro sobre nuestro país, líbranos. Oh Señor, óyenos, mira el dolor de Guatemala. Atiende a nuestra oración, como hiciste con Jabes, no tardes, Señor!?.

ESCRITO POR: