PALABRAS DE PAPELLa pequeña Taiwan
Hace justamente ocho días se festejó el Día Nacional de la República China en Taiwan, recordándose que en 1912 el doctor Sun Yat-sen lideró un movimiento revolucionario en el subcontinente chino, que derrocó la última de las dinastías y estableció la primera república democrática en Asia.
Después de la resistencia contra la invasión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial, ese vasto territorio se vio envuelto en una cruenta guerra civil que culminó con la creación de la República Popular en el continente y la instalación de otro gobierno en la isla de Taiwan.
Durante lustros se mantuvo un régimen autoritario en Taiwan, pero en 1987 empezó una serie de reformas políticas que determinaron que el 18 de mayo de 2000 fuera elegido presidente el candidato de la oposición, Chen Shui-bian, habiéndose efectuado por primera vez la transferencia pacífica del poder a otro partido político.
Frente a la constante amenaza de la China Popular de invadir la isla, el presidente Chen ha reiterado su propósito de promover la paz permanente en el Estrecho de Taiwan, de manera que su gobierno se encuentra en la mejor disposición de sostener un diálogo abierto con Beijing, bajo la premisa de mantener la soberanía, la dignidad y la seguridad de la república insular.
Esta lejana nación es un poco más grande que Petén y con el doble de habitantes de Guatemala, pero no obstante su pequeñez territorial y demográfica, ocupa el décimo noveno lugar en el mundo con mayor economía, el 14 lugar en volumen de comercio internacional y es el tercer país exportador de productos de tecnología informática.
A principios de este año, Taiwan se convirtió en miembro de la Organización Mundial del Comercio, con el apoyo de la Unión Europea y la mayoría de los países integrantes de la OMC, que desafiaron la oposición de la China Continental, que persistentemente presiona para evitar la presencia de Taiwan en cualquier organismo internacional.
Con el esfuerzo mancomunado de todo el pueblo, se confirma la decisión de Taiwan de mantener la democracia liberal en una sociedad afluente, de la mano del desarrollo de la ciencia y la tecnología, la protección del medio ambiente, la promoción de la cultura y el mejoramiento de los programas de seguridad social.
(Romualdo le advierte a un chapín que no es cierto que sólo porque tienen los ojos pequeños y rasgados, los chinos sospechen de todo aquel que se les acerca).