SENTIDO COMUNEl carácter de la legislación
Ahora que pronto entraremos en un año nuevo y de elecciones conviene reflexionar a fondo sobre la causa fundamental de nuestros problemas políticos y económicos y considerar que quizá la endémica pobreza, hoy acompañada de tanta violencia, tenga causas más profundas que un simple error de modelo económico. Sugiero que la causa es del ámbito del derecho, que nuestros males son el resultado natural y previsible de gobiernos de hombres cuyos resultados, cuando bien nos va, no pasan de mediocres.
Por muchos años en las universidades del mundo olvidaron el derecho natural y ha prevalecido el derecho positivo. Para quienes no están familiarizados con el tema, quienes creen en el derecho natural sostienen que las personas tienen ciertos derechos que son innatos y anteriores a cualquier poder legislativo, sea democrático o monárquico.
En cambio, los positivistas sostienen que todo el derecho lo determina quien detenta el poder, sea una masa mayoritaria o un rey.
Según quienes creen en el derecho natural, la esclavitud viola el derecho, pero según quienes creen en el derecho positivo, la esclavitud no viola el derecho si está autorizada democráticamente por ley, como lo fue en EEUU, pero ¿puede acaso considerarse legítima una disposición aunque sea legal y democrática que prive a las personas del derecho a la propiedad privada de su propia persona? Legal podría ser la prohibición de asistir a Misa los domingos, pero ¿sería legítimo, como sucedió en México, privar a la gente del derecho a practicar su religión? Unas preguntas más actuales: ¿será legítimo un decreto que prohíbe a la gente trabajar por menos de un salario mínimo aunque el resultado (ignorado por quienes detentan el poder) sea mayor pobreza porque siendo la mayoría de empleadores también pobres, literalmente no puedan pagarlo?
¿Será legítimo privar a la gente de su derecho de dar o tomar dinero prestado en condiciones mutua y voluntariamente aceptadas? (Ej., tarjetas de crédito). En derecho positivo, todo lo que se legaliza es derecho. Bajo ese criterio, quienes gobiernan son nuestros dueños, porque pueden disponer sin límite (¿su prudencia?) de nuestras personas, e igual como nos dejan hacer algunas cosas, otras, aunque sean pacíficas, las prohíben porque las consideran inconvenientes según las teorías económicas que por el momento sostengan. La gente actúa por permiso dentro del marco de leyes casuísticas.
El surgimiento del derecho natural desde la edad media, trajo consigo la abolición del poder totalitario y absoluto de los monarcas y eventualmente la democracia moderna, basada en que las personas tienen derechos inalienables para cuya protección establecen gobiernos. Esos derechos ya no son concedidos graciosamente por quienes gobiernan sino superiores a ellos y reconocidos en las constituciones que establecen.
La gente actúa por derecho dentro del marco de leyes generales y abstractas y no casuísticas.
No es casualidad que la parte del mundo que ha sido más fiel al derecho natural (en ninguna parte se respeta completamente) ha prosperado muchísimo más. El resto de la humanidad que sigue en distintos grados de pobreza y violencia, tratan de imitar los efectos de aquel progreso pero sin entender las causas, bajo sistemas de derecho positivo, es decir, al viento que sople a los ingenieros sociales que determinan lo permitido y lo prohibido.