SENTIDO COMUNTipos de cambio

MANUEL F. AYAU CORDÓN

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Los exportadores dicen que una tasa de cambio realista (?) sería Q8.40 por dólar y que la diferencia con Q7.70 les afecta y desalienta las exportaciones. El Banco de Guatemala dice que dejará el dólar libre a la oferta y la demanda pues no puede intervenir para favorecer a sector alguno, aunque cierren algunas empresas. Menciona, además, algunos factores que aumentan la oferta de dólares, como las remesas familiares así como otros que disminuyen la demanda, como el estancamiento que estamos pasando.

Valga esta ocasión para reflexionar sobre efectos ?que no se ven? de las intervenciones en la economía por parte del gobierno, sea éste el Banco de Guatemala o el Ministerio de Finanzas o cualquier otra burocracia gubernamental indistintamente de cómo se maneja. Gobierno es gobierno.

¿Quién iba a pensar que la fuga de trabajadores por falta de oportunidades de inversión en el país iba a disminuir la rentabilidad de las exportaciones con sus remesas familiares? ¿Cuántos están conscientes de que esa falta de oportunidades de trabajo en buena medida se debe al desestímulo para invertir en el país con un impuesto de 31% a su rendimiento y que consecuentemente iba a afectar a los exportadores?

¿Quién se podría haber imaginado que entre nuestras exportaciones no tradicionales estarían las viviendas que ?exportamos? (vendemos) a Chicago y Los Angeles, donde nuestros expatriados trabajan y compran vivienda para sus familiares que dejaron en su pueblo?

Todos estarán de acuerdo que sería una locura si tuviésemos un sistema de tasa variable según el uso que le va a dar al dólar. Por ejemplo, para sacar capital, Q7.80U$; para traer automóviles, Q9.30U$; para traer maíz, Q8.20U$, etcétera. Sin embargo el no tener un solo arancel para las importaciones, lo que tenemos para efectos económicos es una tasa variable porque cada US$1,000.00 de automóvil costará Q9,300.00, y si la tasa de cambio baja a Q8.00U$, cada $1,000.00 de automóvil costará Q8.000.00.

¿Quién se ha puesto a pensar que económicamente, el efecto económico del impuesto de importación es exactamente el mismo que el de una variación en la tasa de cambio?

Además de que un menú de impuestos de importación distorsiona la asignación de recursos, también su misma existencia disminuye la demanda de dólares y consecuentemente baja el precio del dólar.

Curiosamente, los productores de exportación nunca se han aliado a la Cámara de Comercio en su lucha por bajar esos impuestos, sino más bien han sido indiferentes cuando no apoyado a la Cámara de Industria en su puja para mantenerlos altos cuando les conviene. ¿Cuántos han pensado que si mañana el país adoptara la política de eliminar aduanas unilateralmente, el rendimiento de las exportaciones aumentaría?

Pocos han tomado en cuenta el efecto en la baja del precio del dólar debido a la captación de fondos en el mercado por parte del gobierno. Obviamente no sólo disminuye la demanda de dólares para importar, sino también resta competitividad a todas nuestras producciones, incluyendo las de exportación, porque encarece intereses.

¿Quiénes se acuerdan que el objeto de exportar es importar y que en el grado que se restringen las importaciones con medidas artificiales, en ese grado se perjudican las exportaciones? ¡Si se prohibiera importar, quebrarían los exportadores! Se olvida que el objeto de producir es consumir ¿Acaso se produce para llenar bodegas?

Basten esos ejemplos para ilustrar que, como no somos omniscientes, jamás podemos anticipar todos los efectos, directos e indirectos, mediatos e inmediatos, de las múltiples intervenciones. ¿Cuál sería la tasa de cambio en ausencia de intervenciones? Necesariamente la que tienda a equilibrar salidas con entradas de divisas.  

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