Sin tapujosA defender al TSE
Reflexionando sobre la historia del TSE durante estos 17 años de vida ?mediocrática? es decir, democrática del país, es justo señalar que esta ha sido la única institución que no se ha visto desprestigiada, tal y como le ha sucedido a la casi totalidad de los órganos e instituciones estatales, en las que cada vez con mayor énfasis quedan al descubierto el tráfico de influencias y la corrupción, así como su total anuencia al partido gobernante.
Es por ello que en estos momentos se convierte en un acto de especial trascendencia, la convocatoria a integrar la Comisión de Postulación para selección de Magistrados al TSE, quienes deben desempeñar su papel con apego a la Constitución. Además, es oportuno recomendar que la Comisión ponga atención a las demandas de la sociedad en general, y no a la sociedad del general, de manera que se pueda garantizar que la nómina de candidatos a ocupar tan altos puestos sea incuestionable.
Esta Comisión, que será integrada por el Rector de la Usac, un representante de los rectores de las universidades privadas, un representante del Colegio de Abogados y Notarios, el Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Usac y un representante de los decanos de las facultades de Ciencias Jurídicas y Sociales de las universidades privadas, podría pasar a la historia como un grupo de ciudadanos compenetrados de su responsabilidad, al no dejarse presionar por quienes han demostrado sus intenciones de nombrar magistrados que sean proclives a sus intereses.
Si la Comisión fuera objeto de alguna clase de ?sutiles sugerencias? para colocar en la lista a determinada persona, es de esperar que, actuando acorde a los intereses de la nación, hagan la denuncia pública correspondiente, de forma que queden en evidencia quienes se atrevan a hacerlo como enemigos de la democracia.
Esperamos que estas semanas que nos separan de la fecha para la instalación de la Comisión de Postulación, las instituciones aprovechen el tiempo para escoger a profesionales de reconocida honorabilidad, y sin nexos a partido político alguno, como garantía fundamental de que la lista de candidatos a magistraturas del TSE se hará con personas que sabrán defender la independencia, e imparcialidad que ha caracterizado al TSE.
El siguiente paso sería más sencillo si la Comisión cumple con su deber, pues el Congreso no podría meter sus manos en la elección. Así las cosas, el futuro del TSE y la transparencia de las próximas elecciones está en manos de dicha Comisión.