SIN TAPUJOSSin tapujos se va (I)

ALEJANDRO GIAMMATTEI F.

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Mis queridos amigos y amigas, SIN TAPUJOS dejará de aparecer semanalmente. Durante casi dos años y medio, PRENSA LIBRE me abrió sus páginas y así la oportunidad de llegar hasta sus hogares.

Cuando fui invitado a ser columnista de este prestigioso medio de comunicación, nunca pensé que podría llegar a desarrollar vínculos con tantas personas. Debo confesar que haciendo una recapitulación de los mensajes que recibido por parte de ustedes, muchos de los cuales guardo, me lleno de nostalgia. Eso sí, de la que llena el alma con un sentimiento de satisfacción que sólo produce el deber cumplido.

Durante todas estas semanas, he tratado de hacer que el título de la columna se cumpla a cabalidad, pues ?sin pelos en la lengua? tratamos los temas de interés colectivo y de los graves errores de los que nos desgobiernan y aquellos que desde las sombras del poder actúan en la mayor de las impunidades y en realidad tienen capturado al Estado.

Desde aquí llamamos a las cosas por su nombre y desde luego eso molestó a más de alguna persona, especialmente a quienes defienden líderes que al igual que sus empresas en el extranjero son de cartón.

Debo confesar que SIN TAPUJOS se llegó a convertir en una necesidad personal por trasladar y compartir sentimientos, aspiraciones y anhelos. Pueden contar que me va hacer falta escribirles, porque cada semana sentía que estaba en contacto y podía comunicarme masivamente.

Les participo que podría relatar varias anécdotas que me sucedieron, con personas que me reconocieron como el autor de esta columna y a pesar de alguno que otro susto, esperando airados reclamos, por el contrario siempre encontré palabras de aliento y motivación para seguir adelante.

Tengan la seguridad que me llevo gratos recuerdos de ustedes, porque sus comentarios y reflexiones se convirtieron en el mejor acicate de este humilde ciudadano que no considera tener nada especial como escritor, ya que simple y sencillamente lo único que hice fue trasladarles mis sentimientos.

Eso sí, de frente y SIN TAPUJOS. Por último, deseo agradecer a mi esposa e hijos quienes son la fuente de mi motivación, así como a mi padre, por el apoyo que me han brindado. Por razones de espacio, será hasta la próxima semana que les contaré sobre mis metas futuras, así que les pido que me acompañen y me otorguen por última vez el favor de su atención.

Mientras tanto, les pido que reflexionemos sobre lo que ésta sucediendo en Guatemala y el papel que las personas decentes debemos jugar para el bien del país.

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