FAMILIAS EN PAZ

Un buen padre

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La influencia del padre es relevante en la formación del individuo; su ausencia tiene efectos negativos.

La sociedad moderna no ha considerado con seriedad la importancia del padre en el bienestar emocional de los hijos. Por ello la Asociación Latinoamericana para la Formación y Enseñanza de la Psicología realizó en México un estudio con estudiantes universitarios para conocer el impacto de la ausencia del padre en su vida. Los resultados muestran que fueron afectados con sentimientos de soledad, ira, dolor, inseguridad, desconfianza, abandono, baja autoestima, vulnerabilidad, falta de apoyo, así como dificultades en sus relaciones personales.

La presencia del padre en el hogar y su participación activa en el proceso formativo tiene efectos positivos en el desarrollo emocional, cognitivo y social del niño; tienen mayor coeficiente intelectual, desarrollan de mejor manera sus habilidades, disminuyen la probabilidad de presentar problemas de conducta, presentan las tasas más bajas de delincuencia y comportamiento criminal.

La paternidad responsable implica grandes desafíos. Necesitamos consejo y aliento si queremos que nuestros hijos lleguen a ser hombres y mujeres de bien. ¿Cómo ser un buen padre? Reflexionemos sobre algunos consejos que nos ayudarán a cumplir con esta importante labor.

Invirtamos en ellos. No hablo de darles cosas materiales o limitarse a ser proveedor, sino de participar activamente en su instrucción y formación. Se requiere pasar tiempo y desarrollar una relación cercana de tal manera que exista en ambas vías la necesidad de estar cerca. Los sacrificios se hacen cuando los hijos importan. Un buen padre jamás está demasiado ocupado para ellos.

Comuniquémonos, inspiremos confianza para que se acerquen y puedan expresarse abiertamente respecto a lo que piensen y sienten, escuchémoslos evitando la crítica destructiva. Todo hombre debe estar presto para oír, lento para hablar y tardo en airarse.

Amemos, respetemos y seamos fieles a nuestra esposa. Lo mejor que un hombre puede hacer por sus hijos es amar y cuidar a su madre. Esto les brinda un ambiente en el cual puedan sentirse protegidos. La manera en que tratamos a la mujer sirve de modelo para que aprendan a valorarlas y respetarlas.

Instruyámoslos y disciplinémoslos con amor. Elogie sus virtudes, enséñeles a superar sus debilidades y corregir sus errores. No los exaspere para que no se desanimen.

Finalmente enséñeles a amar a Dios y al prójimo. Modelar una vida que honre a Dios es el mejor legado que como padres podemos dejarle a nuestros hijos. Esto demanda que nuestro actuar sea coherente con los principios y valores eternos, comprender que no se trata de decir lo correcto, sino de vivir correctamente; no se trata de explicar los valores sino de vivirlos.

Algunos padres cometen el error de exigir el respeto de los hijos, otros trabajan para lograrlo. Feliz día del padre.

platiquemos@familiasenpaz.com

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