Según el consorcio ruso, el descenso se debe al gradual abandono de estas prácticas por parte de muchos anunciantes, que ahora prefieren utilizar otras formas legales para publicitar sus artículos y servicios..
Kaspersky indicó que las alternativas legales al spam se han disparado con la aparición de la Web 2.0, los banners, los anuncios contextuales y tradicionales en redes sociales y en blogs.
Los avisos que se publican en sitios legales, aparte de ser más rentables, no resultan tan molestos para los usuarios a los que van dirigidos, los filtros antispam no los bloquean y los mensajes de correo se envían a destinatarios que han manifestado su interés en los artículos y servicios que se publicitan, ha explicado la firma.
Según los cálculos de la compañía, el precio medio por un millón de mensajes spam enviados asciende a US$150 dólares, mientras el CPC (costo por clic) final gira en torno a US$4,45 dólares y el de Facebook es de apenas US$0,10 dólares.
ALTERNATIVAS AL SPAM
Los anunciantes también han migrado a otras formas de publicidad legal en la web, como servicios de cupones, o sitios de descuentos grupales, en los que los usuarios pueden adquirir estas promociones.
Así, los servicios de cupones han llamado la atención de los anunciantes que antes recurrían al spam. Por ejemplo, más del 10 por ciento de las ofertas de los servicios de estos caen en la categoría viajes y turismo, una sección que casi ha desparecido del spam, según la firma.
Kaspersky explicó que esta notoriedad ha hecho que los ciberdelincuentes copien los mensajes de correo de los principales servicios de cupones para anunciar sus propios artículos o servicios, o para inducir a los usuarios a que visiten un sitio malicioso.
Además, las categorías tradicionales de spam, como por ejemplo la de artículos de lujo falsos, están migrando a las redes sociales. Incluso se han encontrado algunas direcciones IP de tiendas en línea que antes recurrían al spam y que ahora se publicitan en Facebook.