Malnutrición nos aventaja a pesar de contar con las herramientas para acabarla

Comunitario

La carga mundial actual de la desnutrición, aunque muestra leves mejoras, sigue siendo alta. Según el Informe Global de Nutrición, más de 151 millones de niños menores de 5 años padecían desnutrición crónica infantil (DCI) en 2018 y se registran 20 millones de nacimientos con bajo peso —menos de 2500 gramos—por año.

¿Otro crimen de Estado?

Opinión

Acabo de ver el Mapa Mundial del Hambre, producido por la FAO. El único país de todo el continente americano marcado en color rojo es Guatemala, y esto se debe a que somos el único país de la región que no avanzó en el cumplimiento del Objetivo 1 de Desarrollo del Milenio acordado planetariamente en el año 2000: erradicar la pobreza extrema y el hambre. Es más, el color rojo sobre Guatemala habla de retrocesos en este rubro.

La economía y el hambre

Opinión

¿Se puede reducir la desnutrición crónica sin trabajar integralmente el gran problema de inseguridad alimentaria que se vive en Guatemala? La respuesta oficial y políticamente correcta es que no. Tanto así, que el Plan Hambre Cero del gobierno anterior fue —en papel— un buen instrumento programático para abordar y acabar con este complejo problema.

Comitancillo lucha por no morir de hambre

Ciudades

Más de 76 mil personas residen en Comitancillo, San Marcos, lugar de belleza natural y pintoresco por sus calles de tierra y casas de adobe; sin embargo, el 60 por ciento de la población afronta extrema pobreza y ese es uno de los municipios más afectados por la desnutrición.

El 80% de niños del área rural está desnutrido

Ciudades

Garantizar la seguridad alimentaria es el desafío del actual Gobierno para contrarrestar la desnutrición crónica y aguda en el país. El Ministerio de Salud registra que 143 niños murieron en el 2016 por este mal, de los cuales 25 en San Marcos.