Nada más aterrizar, el mandatario estadounidense visitará una batería de misiles del programa “Iron Dome”, en el que participa Estados Unidos, y sirve como protección contra los cohetes lanzados desde Gaza por Hamás.
Según el asesor adjunto para exteriores de la Casa Blanca, Ben Rhodes, este programa es un ejemplo “del continuo apoyo a Israel y su seguridad y nuestra estrecha relación” .
Rhodes también indicó que la visita llega en un momento de cambio en la región, con Irán pujando por adquirir una plena capacidad nuclear, la llegada al poder de los Hermanos Musulmanes a Egipto y la inestabilidad en este país aliado de EE. UU. y en paz con Israel.
Con respecto a Irán, la Casa Blanca reiteró que no tolerará un Irán nuclear, pero que aún queda “una ventana” para la negociación, al tiempo que recordó a Egipto la necesidad de cumplir sus compromisos internacionales con sus aliados.
El jueves, Obama se desplazará a Ramala, donde se reunirá con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) , Mahmud Abás, y el primer ministro, Salam Fayad.
El conflicto entre Israel y Palestina estará en el foco de este tramo de la visita de Obama, aunque, como el propio Rhodes apuntó, la Casa Blanca discutirá “asuntos de manera general”.