Desde que a los siete años comenzara a tocar el piano y después de ser apadrinada por Clive Davis -el descubridor de Whitney Houston-, Keys ha vendido más de treinta millones de discos y ganado catorce Grammys y diecisiete Billboard convirtiéndose en una de las artistas noveles más laureadas de la última década.
“Soy mucho más valiente, poderosa y fuerte. Espero que la gente reciba y sienta también así estos sentimientos“, confiesa la artista estadounidense en plena promoción de su quinto álbum, Girl on fire.
En esta producción, Keys explora una nueva forma de concebir la música, con una impronta de baladas, entre las que se pueden escuchar Brand new me, una composición que habla de superación e independencia, escrita a dúo junto a la sensación británica del momento, Emeli Sandé, a la que define como “especial“.
“Estoy viviendo un momento muy bueno en mi carrera“, añade Keys, para quien la música “lo significa todo” gracias al poder que tiene en la vida de las personas.
En el horizonte más cercano su próxima meta será poner voz al himno nacional de EE. UU. en la ceremonia previa del próximo Super Bowl XLVII, un honor que la situara junto a estrellas de la talla de Billy Joel, Diana Ross, Mariah Carey o la propia Whitney Houston.