La piedra actuará a modo de cámara frigorífica del depósito, que puede almacenar hasta 4,5 millones de muestras de semillas, es decir, todas las variedades de los principales cultivos alimentarios y asegurar su supervivencia ante posibles catástrofes naturales, comunicaron los responsables del proyecto, en el que colaboran el Gobierno noruego y el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos.
Las semillas están enterradas a más de 10 metros de profundidad de la arenisca que rodea la bóveda, al final de un túnel de 120 metros excavado en una montaña próxima al pueblo de Longyearbyen. La arenisca es impermeable a actividades volcánicas, sísmicas, radiación y a la crecida del nivel del mar.-EFE.