Dvertida historia
A Marcia los triunfos le sobran. Su inteligencia y habilidad para llevar su vida la han llevado a escalar posiciones profesionales sin dificultad sin tener que recurrir a su belleza para lograr lo que quiere porque su talento la respalda.
Por eso, cuando considera que es el momento de tener un hijo y esto depende de un hombre. Ella decide que va a llevar a cabo una selección absolutamente racional, metódica y estructurada del caballero que deberá aportar el material genético para concretar el proyectado y deseado hijo.
Así es como se convierte en María Margarita, María Angélica, María Consuelo y María Magdalena, para acercarse cautelosamente a sus candidatos.