Un amante de los libros y la buena literatura, Gálvez Suárez desde hace más de 10 años se dedica a la narrativa. “Aunque no pareciera, este trabajo es muy exigente, no es fácil contener el aliento para escribir por más de un año continuo. Es cansado, pero no puedo quejarme porque al final te deja grandes satisfacciones”, indica Gálvez.
De palabras cortas, pero con amplio sentido analítico, este escritor poco a poco se inmiscuye en las letras nacionales. “Hay interesantes propuestas, a las que hay que ponerles atención en la escena nacional. Los jóvenes estamos escribiendo mucho”, indica.
Arnoldo Gálvez Suárez conversó con Prensa Libre sobre su novela ganadora que próximamente saldrá a la venta, con F&G Editores.
¿Cómo surge la novela?
La idea original de la novela surgió hace varios años, y como toda idea inicial dista mucho de parecerse a lo que terminó siendo Puente adentro. Luego, el argumento se va construyendo a partir de fuentes muy diversas, como la memoria, las conversaciones, las lecturas, los sueños.
¿Por qué es importante este premio para su carrera literaria?
Los concursos en general, son importantes en el sentido de que te obligan a practicar el ejercicio saludable de someter lo que has a escrito al juicio de desconocidos que, además, como en el caso de este premio, no saben quién es el autor. Luego, el premio significa un feliz reconocimiento, una alegría y la garantía de que la novela será publicada y será leída, y que todo ese proceso estará en la responsabilidad de manos de una editorial que respeta, sobre todas las cosas, a la literatura. Más allá de quién sea el ganador del premio, se nos está comunicando un mensaje importante: a pesar de lo que habríamos podido suponer, la escritura de ficciones importa, la literatura importa.
¿Tiene algún proceso creativo en especial?
Generalmente todo comienza con una serie de preguntas que luego buscan responderse a través del argumento y de la propia arquitectura de la novela. Las preguntas en la obra giran en torno al deseo de un hijo de conocer a su padre, de tender un puente que lo lleve hacia él, hacia su vida y hacia su muerte.
¿Puede contar un poco de la trama?
Una mañana de principios de 1989, el profesor de Historia, Daniel Rodríguez Mena, es asesinado. Su muerte se confunde con la de otras miles de víctimas de la violencia política que entonces asolaba Guatemala. Pero su asesinato no es político; esto comienza a sospecharlo su hijo, 20 años después, cuando por casualidad se encuentra con la única persona que podría saber los motivos de la muerte de su padre.