Y, sin embargo, Rojas es creador de una poesía con sello propio, inconfundible, que está ligada a los grandes maestros latinoamericanos herederos de la vanguardia, como César Vallejo y Vicente Huidobro.
Al lado de la metáfora clásica, Rojas acude al hablar de cada día y, alimentándose del habla coloquial, apunta a la liberación de toda retórica, antigua o moderna.
Para él, no hay mundo al que no pueda aspirar el poema como tampoco hay palabras prohibidas; todas encierran ímpetu poético al estar dentro de un contexto sorprendente e insólito.
Simplemente hay que saber usar las palabras, reinventarlas, darles nueva vida, acudiendo a la pasión. Eso, sin abandonar el hondo conocimiento que este poeta tiene de lo clásico antiguo y moderno, en su eterno transitar por el mundo de los grandes creadores latinoamericanos y europeos.
A pesar de su ideología de izquierda, Rojas rechaza la ?poesía militante, esa fanfarria verbal?. Más que nada, es ?un poeta químicamente puro y creador de lenguaje?, según lo define Alfredo Matos, director de la Academia chilena, quien presentó su candidatura para el ?Premio Cervantes?.
La poesía de Rojas gira en torno al erotismo y al amor, a la vida y a la muerte. Si no es un poeta prolífico (sus obras no pasan de 17), es porque su poesía ha sido trabajada de manera intensa y rigurosa. Su especialísima sintaxis siempre asombra. Un estilo en que, para llegar al núcleo temático, hay que atravesar por una serie de avatares intermedios que atrapan al lector. Se ha dicho que Rojas no tiene temas específicos, que el tema es el lenguaje en su devenir eterno.
Desde su primer libro: ?La miseria del hombre? -que mereció el Premio Sociedad de Escritores de Chile y fue publicada en 1946-, Rojas se alza como un poeta maduro y pleno, en donde no puede dejar de presentirse el influjo de Vallejo. Aunque todos sus poemarios son igualmente intensos y perfectos, cabe destacar: ?Transtierro? y ?Materia de testamento?.
Gonzalo Rojas, sin dejar de ser fiel al espíritu y a la aventura de la poesía de vanguardia, puede ser catalogado como uno de los más grandes poetas no sólo de Chile sino de América Latina.