Por tal motivo llevó a cabo, en el Salón Luis Cardoza y Aragón de la Embajada de México, una “Feria del libro”, en la que se ofrecieron 100 colecciones de poesía, 50 de novela y todos con descuentos y firma de los autores. La actividad empezó desde las cuatro de la tarde con la “Feria del libro”, la cual continuó mientras se realizaba un programa en el cual 11 poetas, mujeres y varones, leyeron algunos poemas de sus diversos libros de creación.
He de manifestar mi profunda gratitud al director de la editorial, el poeta, escritor y editor Armando Rivera, por el hecho de que me haya dedicado esta importante actividad. El programa dice literalmente: “Once años de Letra Negra; 11 poetas e invitados; Tributo a Margarita Carrera”. El excelentísimo Embajador de México, Eduardo Ibarrola Nicolín, abrió el acto. Mencionó la importancia del evento y tuvo generosas palabras para mi persona. Intervinieron también la agregada cultural de México, Sandra López, el escritor y novelista Humberto Preti y Mirta Calderón, en nombre de la Distribuidora Lunazul.
Luego, a las 18 horas, se dio inicio a la lectura de poesía de los 11 poetas invitados. Varios cantaron sus poemas acompañados de instrumentos musicales. Total una celebración en la que el tema central giraba en torno a la poesía. Algo inusitado, pues pareciera que en la actualidad se da mayor importancia a la narrativa. Armando Rivera destaca como uno de los pocos editores que publica poesía y la exalta como debe ser, siendo ésta la creación literaria por excelencia. Recuérdese que en los inicios de toda la literatura del mundo se liga el canto a la palabra. Los trágicos griegos Esquilo, Sófocles y Eurípides escriben sus dramas en verso y algunas partes para ser cantadas a la hora de su presentación; lo mismo Aristófanes en sus comedias. La musicalidad de los versos de Shakespeare hacen de sus dramas obras de arte insustituibles.
Armando Rivera nos recordó este fenómeno único en el campo de la literatura. En mi libro Ensayos contra reloj opino cuán importante es “la inspiración”, necesaria para escribir poesía. Entre otros conceptos afirmo que la inspiración nos sacude y afronta, que nos confronta, que es conciencia de nuestra inconciencia, que es tiempo que desmenuza el tiempo, que lo hace y deshace; quizá simple imaginación, pero siempre sueño y el sueño va más allá de todo tiempo y espacio, de toda realidad que nos quiere circunscribir a su ámbito miserable. Porque la inspiración nos asciende y trasciende, es un altibajo de vida y muerte. Sobre todo, la inspiración es poesía. Y de ella Octavio Paz dice que “La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro. Pan de los elegidos; alimento maldito. Aísla; une…. Voz del pueblo, lengua de los escogidos, palabra del solitario…” (tomado de “El arco y la lira”).
A ello yo agregaría que es Arte sagrado que no tiene fronteras, que no recibe dictados, que rebasa todo sectarismo, que es libertad y liberación. Ante nada se atemoriza. Todo lo puede, no hay nada que no le sea permitido. De ella nació el cosmos: “Al principio fue el verbo”.