¿Quién no se ha perdido buscando la ruta X o la vía Z? Esta parte de la ciudad fue trazada a manera de imitar el ordenamiento de vías y rutas de París, por idea del presidente José María Reyna Barrios, a finales del siglo XIX. A él le fascinaba lo parisino. Si no, ahí están también de muestra la avenida Reforma y la Torre del Reformador.
Cien años después, el proyecto Cuatro Grados Norte contempla un paseo peatonal entre las rutas 1 y 3, para dar paso a un espacio cultural donde se ubicarán restoranes, cafés, librerías, galerías y espacios de expresión artística, abierto a guatemaltecos y extranjeros.
Zona de trabajo
Baldosas de concreto esperan el momento de ser puestas y los locales comerciales (que antes fueron bodega y taller de enderezado de carros) son remozados por los obreros. Dice el maestro de obra que tienen que entregar esto para diciembre.
Emilio Méndez, coordinador de la organización ?4 Grados Norte?, confirma al dato al decir: ?Tenemos previsto abrir la zona cultural para la primera quincena de enero del 2002?.
Con aval municipal
?Aunque es un proyecto privado, cuenta con todo el apoyo de la municipalidad?, dice Héctor Morales, relacionista de la comuna.
?El proyecto, implicaba el cierre definitivo de una calle, pero hubo un consenso de los vecinos, Les pareció atractivo para un desarrollo cultural del lugar y para la Muni es importantísimo crear áreas peatonales que al mismo tiempo ofrezcan una alternativa cultural?.
Y aunque la primera fase no se ha concluido, ya hay más ideas. Morales dice que están interesados en ampliarlo: ?Por su trazo tan característico, en esta zona hay bajos niveles de tránsito, por lo que quisiéramos que la zona peatonal llegara incluso hasta la 7a avenida? (otras 4 cuadras más).
Trabajan a todo vapor
Varios albañiles comienzan a poner los adoquines en la segunda cuadra, donde aún parquean vehículos. Otros caminan cerca de los boquetes donde serán sembrados árboles ornamentales. Por allá, le abren una entrada lateral a la casona antigua que será restorán. Una carretilla pasa con ripio, otra con arena y otra, vacía.
Por un momento, uno casi puede imaginar estas dos cuadras llenas de transeúntes, visitantes o de paso.