He reunido para mis amables lectoras y lectores, sin demasiada dificultad, pues abundan, un ramillete de oraciones con esas características (no digo pequeño ?ramillete?, porque dicho término lleva el diminutivo incluido, de lo contrario sería ramo?): ?Ratón mata gato?. ¿El ratón mató al gato o viceversa? En nuestro idioma ambas posibilidades son factibles y para especificar debe anteponerse ?a? al objeto directo. El editor de un periódico estadounidense les decía a sus reporteros que si un perro mordía a un hombre, publicar eso no era noticia, pero si un hombre mordía a un perro, sí que lo era. En el supuesto de que algo parecido, digno de una nota periodística, sucediera, debería expresarse así: ?Ratón mata a gato?.
El perro de mi marido- alega una esposa desesperada, no sé si por el consorte, o porque en efecto existe el can -es peludo, gruñón y necio. Allí entró el doble sentido. Hacemos vestidos para novias de piel de seda (?peau de soid?) y chumpas (americanismo por chupas) para señores de pieles no comunes, reza un anuncio que debería escribirse: ?Hacemos vestidos de piel de seda para novias y chumpas de pieles no comunes para señores?. ?Vendo café para exportación de altura?. El cafetalero que tal anuncio hizo debería haber dicho: ?Vendo café de altura para exportación?. ?Lo golpearon en el centro en la cabeza? leo en una noticia. Habría sido mejor: ?Lo golpearon en la cabeza, en el centro de la ciudad?.
?Construimos casas para familias sólidas y grandes?. Desde luego el urbanizador (ya el DRAE aceptó como americanismos lotificar, lotificador y lotificación por urbanizar, urbanizador y urbanización), que construye casas del tamaño de un huevo de codorniz, pudo haber sido más explícito y se habría entendido mejor: ?Construimos casas grandes y sólidas para familias?, lo cual no es del todo cierto, ni en el caso de que los cónyuges (suena ?cónyujes?) no tengan descendientes. A diario leemos en la prensa noticias como: ?Ladrón hiere policía con su pistola?. En esa oración, la primera anfibología consiste en ¿quién hiere a quién? La segunda es: ¿con qué pistola? ¿Con la del agente o la del ladrón? Si alguien ha pensado en que fallé al decir ?policía?, en lugar de ?agente de la policía? debe enterarse de que el DRAE ya aceptó como ?policía? a cada miembro de dicho cuerpo, o cuerpos si hay varios.
En mis próximas columnas me referiré a los pleonasmos y las redundancias. Respecto de los correos electrónicos que he recibido, los contestaré personalmente, pues ya los temas han sido tratados en esta columna. Agradezco las felicitaciones que me llegaron de Byron Quezada, de California, y de Lucy Mérida de Lynbrook, New York. ¡Son un incentivo para seguir escribiendo!