Aunque la intensidad de los rayos ultravioleta B (UVB) disminuye en invierno, los rayos ultravioleta A (UVA) se mantienen constantes durante todo el año, dijo Perry Robins, presidente de la Skin Cancer Foundation. Además, los rayos UVA son entre 30 y 50 veces más prevalentes que los rayos UVB.
La exposición excesiva a estos dos tipos de rayos no es buena para la piel, pero los rayos UVA son particularmente peligrosos para ésta. Aunque los rayos UVA son menos propensos que los UVB a causar quemadura solar, sí contribuyen al cáncer de piel.
Y los rayos UVA de longitud de onda larga penetran con más profundidad en la piel que los UVB de longitud de onda más corta. El daño hace que la piel pierda su elasticidad, lo que conduce a los signos clásicos de envejecimiento: arrugas, flacidez y manchas marrones.
“Nuestro conocimiento sobre los peligros asociados con los rayos UVA ha aumentado en las últimas décadas. Sabemos que los UVA juegan un papel importante en el cáncer de piel”, destacó Robins. “Por tanto, los consumidores necesitan aprender a protegerse contra estos rayos perjudiciales y a no olvidar que el uso de protección solar es una preocupación para todo el año”, enfatizó.
Las nubes no le van a proteger. Incluso en los días grises de invierno, cerca del 80 por ciento de los rayos UVA y UVB atraviesan las nubes. Además, el 100 por ciento de los rayos UVA atraviesan los cristales.
Recomendaciones
Para proteger la piel expuesta a los rayos UVA y UVB, aplíquese un protector solar de “amplio espectro” todos los días. Busque que su protector tenga ingredientes como avobenzono, oxibenzone, cinc, óxido y/o dióxido de titanio.
Convierta la aplicación de protector solar en una parte de su rutina diaria incluso en invierno al elegir cremas hidratantes faciales y de mano que tengan un FPS de 15 o más. Muchos cosméticos como base de maquillaje, pintalabios o polvos contienen FPS.
Y no olvide aplicar protector solar en la nariz y las mejillas cuando esté correteando en la nieve. Muchos esquiadores han aprendido esta dolorosa lesión de que la nieve actúa como un potente reflector, que irradia cerca del 80 por de los rayos UV sobre su nariz y rostro. Cuando se ponga protector solar, no olvide aplicarlo debajo de la nariz y en la barbilla, lugares que afectarán los rayos, y use también gafas de seguridad o de sol con protección UV.
Y tal como hace en la playa, aplíquese protector solar cada dos horas.
MEDLINEPLUS.COM