Los expertos sumergieron las células madres en concentraciones perfectamente calibradas de moléculas denominadas factores de crecimiento o tróficos para guiarlas en el crecimiento de este órgano en un proceso que imitaba el desarrollo normal.
Los científicos utilizaron un molde para la creación del órgano y destacaron que aún quedan varias décadas para que puedan producirse este tipo de órganos para trasplantes.
“Hemos tenido que guiar a las células a través de todos los pasos que éstas normalmente adoptarían durante su desarrollo” , indicó Little al detallar el proceso de elaboración.
En un principio, los científicos buscaban que las células madres produzcan solamente un tipo de célula del riñón pero en el transcurso de las investigaciones notaron que podían formar dos tipos de células claves para la formación de este órgano.
Así lograron que las células colocadas en un molde se organizaran por sí mismas para crear las complejas estructuras existentes en el riñón humano, agregó la ABC al citar este estudio publicado en la revista científica Nature Cell Biology.