“Teníamos la idea de que la vida requería estos seis elementos sin excepciones y aquí resulta que hay una excepción”, dijo, refiriéndose al carbono, el hidrógeno, el nitrógeno, el oxígeno, el fósforo y el azufre.
El descubrimiento fue hecho por Felisa Wolfe-Simon, una investigadora en astrobiología de la agencia espacial estadounidense (Nasa) y científica de la escuela de exploración terrestre y espacial de la universidad del estado de Arizona (oeste)
La bacteria fue hallada en sedimentos recogidos del lago Mono, conocido por sus altos niveles de sal y arsénico, en el este de California (oeste).