El convoy entró en una estación de descarga donde, durante varias horas, los contenedores serán transbordados a camiones para recorrer por carretera los últimos 20 kilómetros, hasta el sitio de almacenamiento de la mina de Gorleben.
El tren permaneció bloqueado durante toda la noche a unos 25 kilómetros de Dannenberg, cuando 3.000 militantes antinucleares ocuparon la vía férrea. El convoy reinició su recorrido a las 8h20, después de que la policía desalojara a los militantes antinucleares.
Se trata del duodécimo convoy que desde 1995 lleva a Alemania desechos nucleares alemanes tratados en Francia, aunque la movilización de los antinucleares nunca fue tan grande como esta vez. El domingo, se produjeron incidentes violentos entre la policía y los manifestantes.