El equipo de Kaijun Niu, de la Escuela de Ingeniería Biomédica de la Universidad Tohoku, en Sendai, encontró que los mayores de 70 años que bebían cuatro o más tazas diarias de té verde, comparado con una o menos, reducían en 44 por ciento la probabilidad de tener síntomas de depresión.
Varios estudios previos habían asociado la ingesta de esta infusión con bajos niveles de estrés. Eso hizo que el equipo estudiara las relaciones entre el consumo de té verde y los síntomas de depresión en más de mil adultos mayores relativamente saludables.
Aunque los resultados fueron prometedores, se necesitan más estudios para confirmar si el aumento del consumo de esta bebida tiene efectos antidepresivos.