Fútbol Nacional

La historia de vida de Rolando el Toro Blackburn

Desde San Joaquín, Panamá, Rolando Blackburn salió para triunfar y ser un ejemplo para su barrio y su gente. El delantero asegura que el futbol le salvó la vida porque lo ha llevado a lugares que nunca imaginó.

Por Allan Martínez

Rolando Blackburn, jugador de Comunicaciones, se inició en el futbol a los 6 años. (Foto Prensa Libre: Oscar Felipe)
Rolando Blackburn, jugador de Comunicaciones, se inició en el futbol a los 6 años. (Foto Prensa Libre: Oscar Felipe)

En su primer torneo anotó 10 goles con Comunicaciones y fue parte del pentacampeonato.

El delantero de Comunicaciones inició desde los 6 años a patear la pelota. Entre la familia, amigos y escuela, la vida de Blackburn transcurría de lo más normal; sin embargo, todo cambiaba cuando abría la puerta y se enfrentaba al entorno violento de su barrio de la ciudad canalera.

La situación en San Joaquín es difícil, por ser considerada como zona roja. Es un corregimiento del distrito Pedregal, que se ubica en el área metropolitana.

La población sufre constantemente del acoso de pandilleros y policías. No es raro ver personal del Ministerio Público y fuerzas policiales en operativos antidrogas o en una escena de crimen.

“Tengo el carácter fuerte en el terreno de juego, pero me considero tranquilo”.

La gente del barrio lucha todos los días por mejorar la calidad de vida de todos. Con mucha frecuencia se planifican actividades culturales y deportivas, para alejar a la juventud de esa maldad incontrolable.

Muchos jóvenes de ese barrio han encontrado la salvación en el futbol. Figuras como Ricardo Patón Phillips y Luis Carlos Tejeda lograron salir de aquel entorno y hacerse un nombre a patadas.

Rolando de alguna manera quería seguir los pasos de estos grandes jugadores. Conforme pasó el tiempo se tomó más en serio ganarse la vida como futbolista. Gracias al cuidado de su padres, Rolando y Vanesa, el pequeño muchacho nunca se desvió de su camino a pesar de la presión de sus amigos.

Camino al éxito

“Nunca me dejé influenciar de esa gente mala. Tengo amigos que murieron o se fueron presos. Si no hubiera seguido los consejos de mis papás, yo podría haberme ido preso... O peor. El futbol salvó mi vida”, afirma.

Blackburn se decantó por el brasileño Ronaldo el Fenómeno; es su jugador favorito. Pero encuentra mucha cercanía con un jugador argentino: Carlos Tévez. “Me gusta el argentino, porque tiene sus orígenes en un barrio pobre. Es el ejemplo de que si uno se mentaliza puede pasar esos obstáculos”, dice convencido. Ese ejemplo caló en el delantero de Comunicaciones.

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Nace el toro

Cursaba el segundo básico del colegio José Dolores Moscote de su tierra natal cuando decidió dejar los estudios, pero también fue el momento en que conoció a Yakanis, a quien le pidió ser su novia y a partir de ahí todo cambió para el panameño.

Blackburn llegó a la Sub 17 del Tauro y después subió a la Sub 19. Empezó como defensa y después fue volante izquierdo; y otras, derecho. Pero fue el colombiano Dorian López, de las fuerzas básicas del Tauro, que lo probó como delantero. La decisión tuvo sus frutos, ya que después de varios goles el técnico Miguel Ángel Mansilla lo llama al equipo mayor del Tauro. Después vino el llamado de la Selección Sub 20.

Para el 2010, en un torneo clasificatorio de Selecciones Sub 23, la Roja enfrentó a las selecciones centroamericanas en un torneo que se efectúo en Xela. Representantes del desaparecido Juventud Retalteca lo vieron y le propusieron una oferta para jugar en Guatemala.

El panameño se sintió atraído por el futbol nacional y aquel ofrecimiento le pareció necesario para su crecimiento profesional y económico. “Fue una experiencia que no lo ví mal. Además, me acababa de casar. Tenía 20 años”, recuerda.

Del sueño a pesadilla

Blackburn fue contratado como refuerzo y cuarto extranjero, por la lesión del también panameño Alcibiádes Rojas, pero luego de su recuperación la Junta Directiva dispuso que tenían que prescindir de los servicios de uno de ellos y tenían a Blackburn y el hondureño José Güity en la mira. Se decidieron por el panameño.

Al Toro le estaba yendo bien. Anotó cuatro goles en el Apertura 2010 y ganaba notoriedad por su entrega y carácter en los partidos. Los medios y la gente ya hablaban de él. De pronto, los problemas financieros del club retalteco lo desesperaron. Los atrasos en pagos desmoralizan a cualquiera.

“Yo me quería regresar a mi casa, pero tenía que jugar. Mi esposa estaba en Guatemala y me apoyaba en esta situación. Cuando terminó todo decidí regresar a Panamá”, explica.

Fue a Chorillo a principios del 2011, y gracias a sus goles decisivos la selección Sub 23 se clasificó al torneo preolímpico. En la segunda parte del año ayudó a Chorillo a conquistar el título del Apertura.

Al poco tiempo logró irse al FK Senica, en Eslovaquia. Allí estuvo poco más de un año y medio. Blackburn afirma que esa etapa en su vida lo hizo crecer como goleador.

“En el año y medio que estuve anoté 30 goles. Nos eliminó en Apoel, de Nicosia, y nos quedamos a muy poco de la Champions. No me quedé porque no hubo un acuerdo con Chorrillo y tuve que regresar”, se lamenta.

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Bandera blanca

Pasaron seis meses y de pronto entra otra llamada. Al parecer, Municipal preguntaba por el Pana. Los ediles estaban necesitados de un refuerzo, pero no se decidían.

“Primero me querían los rojos y al final prefirieron a Maximiliano Callorda. Luego me llamaron de Comunicaciones, porque había una posibilidad. Cuando me preguntaron no lo dudé, pues es de los clubes más grandes de Centroamérica. Estoy contento por la decisión”, señala.

Aquella experiencia con Retalteca no lo desmoralizó. Mi esposa (Yarkanis) sabía que no veníamos a cualquier equipo y que estaríamos bien, y dije que sí”, asegura Blackburn.

La decisión de jugar en Comunicaciones también pesaba por el lado económico. En Panamá, los mejores jugadores tienen un salario tope que no les da para vivir. Muchos tienen que trabajar y jugar; Rolando no tuvo que pasar esa situación. “Yo me salvé de eso. Me sirvió mucho jugar en Europa, para madurar, crecer como ser humano y futbolista, para saber cómo escoger”, refiere.

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Con sus 10 goles en su primer torneo, Rolando ayudó a Comunicaciones con su pentacampeonato. Los clásicos y la final con Municipal han sido los que hasta el momento más le han impresionado. “Acá se viven más los partidos, la gente apoya bastante”, manifiesta.

A Blackburn se le vence su contrato con los albos el Clausura 2015, pero el Toro no deja de soñar. “Uno aspira a mayores y mejores cosas. Si yo me pudiera quedar acá, me quedaría. Venir en mi primera temporada y quedar campeón, qué más puedo pedir”, dice.

“Comunicaciones es el mejor vestuario en el que he estado. Todo se trabaja con humildad”.

Una familia

El vestuario de Comunicaciones es otra de las causas por las que se siente feliz. “Creo que Comunicaciones es el mejor vestuario en el que he estado. Todo se trabaja con humildad y hay un buen ambiente. Somos iguales y tenemos hambre de ganar. No queremos parar, queremos la sexta”, afirma.

Con el buen momento el técnico de la roja, Hernán Darío el Bolillo Gómez, lo llamó para la selección. Rolando extraña a su familia; se comunica mucho con sus papás. Está feliz porque su familia crecerá. Ahora se suman los gemelos Jahred y Jadiel, que nacerán este mes.

El Toro del gol se encamina a ser goleador del Clausura 2015; y si todo sale bien, una posible renovación con Comunicaciones.

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