Justicia

Sepur Zarco| Reyes Girón 120 y Valdez Asij 240 años de prisión

La Sala de Vistas de la Corte Suprema de Justicia de nuevo es el escenario de una condena histórica en Guatemala, hoy el Tribunal de Mayor Riesgo A, ha condenado al teniente coronel Esteelmer Francisco Reyes Girón a purgar 120 de años de prisión y para el excomisionado militar Heriberto Valdez Asij, 240.

Por Jerson Ramos

Conluida la lectura de la sentencia, la mayoría del público aplaudió a los jueces, Patricia Bustamante, Yassmin Barrios, y Gerbi Sical. Varios de los activistas lanzaron consignas contra los condenados y volvieron a aplaudir porque se hizo justicia en el caso de las víctimas, "Sí se pudo, sí se pudo", gritaron.

El tribunal encontró culpables del delito contra los deberes de la humanidad a los dos procesados, en este caso les impuso 30 años de prisión.

Con relación a la muerte de Dominga Coc, y sus dos hijas, Anita y Hermelinda, hecho ocurrido cerca de un río, el Tribunal le atribuyó el triple asesianto a Reyes Girón, lo condenó a 30 años de prisión por cada víctima. En total 90 años, más los 30, 120 años de prisión.

En caso de Valdez Asij, fue condenado a 240 años de prisión por delitos contra deberes de la humanidad y desaparición forzada.

Barrios subrayó el hecho de que todos los vejámenes tenían en común que las víctimas sufrieron la desaparición de sus esposos, fueron violadas el mismo día de la desaparición o bien días después, quienes pudieron huir hacia las montañas vieron a sus hijos morir de hambre, quienes fueron trasladadas al destacamento debían cocinar y lavar ropa contra su voluntad.

De estos actos, razonaron los jueces, los ahora condenados tenían conocimiento e incluso tuvieron participación.

Las víctimas también tenían en común ser madres desprotegidas, debido a que sus esposos fueron desaparecidos por su intención de buscar legalización  de tierras para cultivar, y sin educación.

Con base en los peritajes, los jueces establecieron que los soldados "saciaron actos animales", transformaron la vida de la comunidad al tratar a las mujeres como animales.

"El origen -de los vejámenes- era poner fin a las solicitudes de tierra, sembrando terror en el destacamento de Sepur Zarco", dijo Barrios.

La jueza evocó la "valentía" de las víctimas que rompieron en llanto al dar testimonio en el juicio, tanto por lo ocurrido como por el cambio que significó para sus vidas. Agregó que ese drama les provoca estrés postraumático irreversible.