Castigo a sindicado de robo causa polémica en Quiché  

Los azotes que autoridades indígenas de Quiché propinaron a un joven señalado de robo, ha originado opiniones encontradas, ya que la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH)  sugiere otro tipo de medidas; mientras, un líder indígena señala que están amparados por el Derecho Maya. 

Por Óscar Figueroa / Santa Cruz del Quiché

El hecho ocurrió el jueves último en Santa Cruz del Quiché, donde Cristobalina Lucas denunció en la alcaldía indígena  que su hijo, Jonathan Morales Lucas, le había robado una computadora portátil que sería utilizada por otra de sus hijas.

Frente a decenas de vecinos, autoridades indígenas propinaron nueve azotes a Morales Lucas, de 20 años, luego de que confesara el robo.

Raúl Ricardo Rodríguez, auxiliar de la PDH en Quiché, dijo que esa institución no está en contra de la aplicación del castigo indígena, pero que apela a que en vez de azotar a personas señaladas de hechos delincuenciales, se apliquen medidas correctivas como trabajo comunitario en beneficio de las personas afectadas.

Rodríguez agregó que si la persona que recibe ese tipo de castigos considera que fue excesivo, pudiera interponer una denuncia ante el Ministerio Público (MP) contra del grupo que lo hayan golpeado.

Derecho Maya

Juan Zapeta López, alcalde indígena de Santa Cruz del Quiché, indicó que ese tipo de penas están avaladas por el Derecho Maya y el Estado de Guatemala, por lo que se permite a autoridades indígenas corregir a quienes cometen faltas o delitos.

Agregó que fue la madre del joven, quien solicitó el castigo, debido a que no es la primera vez que comete ese tipo de hechos y porque a ella no le obedece.

Zapeta añadió que cuando toman la decisión de aplicar ese tipo de correctivos, es con el propósito de que las personas señaladas recapaciten y enmiende su actitud.

Morales, quien pidió disculpas y prometió no volver a cometer ese tipo de hechos, fue advertido de que si es sorprendido nuevamente, el número de azotes que le darán se incrementará a 40. 

Linchan a dos

El miércoles pasado, vecinos de Taxisco, Santa Rosa, cansados de los asaltos y extorsiones cometidos por una supuesta pandilla, identificaron el lugar en el que residían en el barrio Lindora, para ir tras ellos y tomar la justicia en sus manos. Uno de los presuntos criminales fue ultimado a balazos, mientras que otro fue quemado y linchado.

En septiembre del 2014, instituciones que velan por los Derechos Humanos mostraron su preocupación por el repunte de  linchamientos ocurridos en Huehuetenango  y lamentaron el fracaso de las campañas de prevención contra este flagelo.

Caso similar

El 16 de enero del 2015, usuarios de redes sociales publicaron un video que muestra cuando una mujer aplica un castigo comunitario a su hijo, a quien pobladores de la aldea Las Victorias, en Retalhuleu, acusaron del robo de motocicletas.

El video, que dura 52 segundos, muestra cuando la mujer azota a su hijo, Luis Clemente Tello Esteban, de 20 años, quien junto a dos menores fue detenido por pobladores de ese lugar, que exigieron a la fémina que le aplicara el castigo comunitario a su pariente a cambio de no lincharlo.