Hemeroteca

1943: inauguración del Palacio Nacional

La obra más importante para Jorge Ubico, fue la última en ser inaugurada, el 10 de noviembre de 1943, día del 65 cumpleaños del mandatario.

Por Hemeroteca PL

El Palacio Nacional totalmente iluminado el día de su inauguración el 10 de noviembre de 1943. (Foto: Hemeroteca PL)
El Palacio Nacional totalmente iluminado el día de su inauguración el 10 de noviembre de 1943. (Foto: Hemeroteca PL)

El más importante de los edificios fue el último de todos en ser inaugurado: el Palacio Nacional, que se comenzó a construir en 1939.

Menos de cinco años duró la construcción del actual Palacio Nacional de la Cultura, inaugurado en 1943, un tiempo récord en aquella época, cuando el estilo de las obras arquitectónicas respondía al gusto del presidente Jorge Ubico (1931-1944), a cuyas sugerencias y directrices se ceñían estrictamente arquitectos y artistas.

Planos del Palacio Nacional, proyectado por Rafael Pérez de León e inspirado en el Palacio de los Condes de Monterrey, Salamanca, España. (Foto: Hemeroteca PL)
Planos del Palacio Nacional, proyectado por Rafael Pérez de León e inspirado en el Palacio de los Condes de Monterrey, Salamanca, España. (Foto: Hemeroteca PL)

Los 13 años de su gobierno se caracterizaron no solo por la creación de la red vial, sino por el ímpetu que se le dio a la construcción urbana, el mejoramiento físico de la capital y el levantamiento de importantes edificios públicos como el Palacio Nacional, según la obra Tiempos de Ubico.

El terreno asignado fue el que antiguamente ocupó el Palacio del Ayuntamiento, en el lado norte de la Plaza Mayor. La arquitectura y diseño de la obra estuvieron a cargo de los ingenieros Rafael Pérez de León, Enrique Riera y Luis Ángel Rodas.

Palacio Nacional de la Cultura, la última obra de Jorge Ubico. (Foto: Hemeroteca PL)
Palacio Nacional de la Cultura, la última obra de Jorge Ubico. (Foto: Hemeroteca PL)

Los arquitectos se apoyaron en grandes maestros de la plástica guatemalteca como Julio Urruela, Alfredo Gálvez Suárez, Carlos Rigalt Anguiano y Rodolfo Galeotti Torres, cuyas magníficas creaciones se pueden admirar por todo el inmueble.

El conjunto de elementos del diseño hace de esta una composición arquitectónica ecléctica, con tendencias artísticas influenciadas por España y gran cantidad de simbolismos nacionalistas y prehispánicos, aunque Ubico dio los lineamientos del estilo renacentista español del siglo XIV. Pese a ello, se logró una expresión estética hermosa y original, cita el libro El Palacio Nacional.

Vitrales del salón de banquetes del Palacio Nacional de la Cultura elaborados por el artista Julio Urruela.  (Foto: Hemeroteca PL)
Vitrales del salón de banquetes del Palacio Nacional de la Cultura elaborados por el artista Julio Urruela. (Foto: Hemeroteca PL)

Mohamed Estrada, arquitecto a cargo de la restauración del palacio, calcula que trabajaron en su construcción unas tres o cuatro cuadrillas de 250 personas cada una. La obra destaca por su forma simétrica y su innovadora construcción en la época, en la que se utilizó por primera vez el concepto de prefabricación.

Fue sede de los gobiernos desde 1943, hasta que en 1998 se convirtió en Palacio Nacional de la Cultura.

Salón de Banderas del Palacio Nacional de la Cultura. (Foto: Hemeroteca PL)
Salón de Banderas del Palacio Nacional de la Cultura. (Foto: Hemeroteca PL)

“Es el edificio más simbólico, ya que representa la unidad nacional en un país multicultural, y aunque no sea la sede del Ejecutivo, en el imaginario guatemalteco es el emblema del poder”, explica el cronista de la Ciudad, Miguel Álvarez.

Don Jorge, más que recibir presentes en el día de su 65 cumpleaños, en 1943 —el 10 de noviembre, último que pasó en la Presidencia—, se regodeó en su obra, cuyo balcón presidencial tiene cinco ojos de buey, por las letras de “Jorge” y cinco puertas que corresponden a las de “Ubico”.

El paso del tiempo y los últimos sismos han dañado al Palacio Nacional de la Cultura, cuya restauración camina lentamente. (Foto: Hemeroteca PL)
El paso del tiempo y los últimos sismos han dañado al Palacio Nacional de la Cultura, cuya restauración camina lentamente. (Foto: Hemeroteca PL)

Ubico, quien supervisó la construcción, apenas disfrutó de su palacio, pues dimitió el 25 de junio de 1944, ocho meses después de haber empezado a ejercer sus labores en este recinto.