El asesinato el sábado de Cabral, un trovador pacifista de 76 años, “sólo puede ser entendido en el marco de la criminalidad irracional que, por desgracia, agobia a la querida Guatemala” y a otros países del continente, dijo Insulza.
“Esta triste realidad debería servirnos para aumentar nuestra unidad y resolución de combatir a los clanes del crimen, principal amenaza de nuestra democracia, nuestra convivencia y nuestra cultura“, agregó Insulza.
Guatemala fue escenario el mes pasado de una reunión internacional en la cual los países centroamericanos presentaron a cooperantes un nuevo plan de seguridad para combatir el crimen organizado, que ha tornado a la región en la zona más violenta del mundo fuera de zonas de guerra, según la ONU.