Opinión

Cable a tierra

Dos chispas de luz

Karin Slowing

Karin Slowing

No solo hay nubarrones grises sobre el país; de cuando en cuando, brilla el sol, y la luz que emana ayuda a renovar un poco la esperanza de que las cosas sí pueden llegar a cambiar. Seguramente, hay muchos ejemplos. He escogido dos que tienen poca probabilidad de ver la luz pública, sea porque son temas que no se conciben como prioridad o porque se han gestado fuera de las entrañas del poder.

El primero proviene del Instituto Nacional de Estadística (INE), y deja ver cómo, aún en los momentos oscuros, siempre hay gente trabajadora y honesta en el servicio público que da la lucha contracorriente. Pasan silenciosos, pero logran dejar un legado importante tras de sí. Un joven profesional, el señor Rubén Darío Narciso quien, en medio de circunstancias muy adversas, y a pesar de toda la opacidad y corrupción que caracterizó el desgobierno patriotero, puso al día las estadísticas vitales, permitió que se hicieran o finalizaran varias de las Encuestas de Hogar, que son cruciales para tener información actualizada sobre el país (Encuestas de Empleo, Salud Materno-Infantil y ENCOVI, por citar unas), y amplió el nivel de acceso público a la información que genera el INE. Para generar esta información, se respaldó en su equipo institucional, que ha acumulado experiencia y conocimiento en la materia, y se dejó asesorar por expertos externos, tanto nacionales como de la comunidad internacional, que hoy por hoy, son la mejor garantía de que se llevaron a cabo los procesos que permiten que la información derivada de dichas encuestas sea confiable y una buena base para el análisis y la formulación de políticas públicas. Es sobre este bastión técnico que deja el licenciado Narciso y su equipo en el INE, que el actual gobierno podrá realizar el Censo de Población en el 2017, como ha anunciado. Una decisión acertada y que aplaudimos. Parte del trabajo preparatorio fue avanzando estos últimos años a pesar de todo, y esperamos que el nuevo gerente no desande lo avanzado.

El segundo caso, proviene de sociedad civil. El trabajo emprendido en 2003 por un equipo de colegas salubristas guatemaltecos, liderados por el doctor Juan Carlos Verdugo, fue premiado la semana pasada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el premio Sasakawa. Éste se concede a una o varias personas, instituciones u organizaciones no gubernamentales que hayan realizado una labor innovadora destacada en materia de desarrollo sanitario, como la promoción de determinados programas de salud o avances notables en la atención primaria de la salud.

El proyecto premiado es el de transformación de los sistemas de salud pública a partir de los principios de la atención primaria de salud, que viene desarrollando Medicus Mundi Navarra en Guatemala y otros países desde hace ya más de 10 años, y que ha sido reconocido previamente por instituciones como la OPS o la Fundación Carlos Slim. En Guatemala, este proyecto se le conoce como el “Modelo Incluyente de Salud” (MIS); arrancó como un piloto en un par de comunidades en 2003 y en la actualidad se ha extendido como fortalecimiento institucional del primer nivel de atención en salud en varios lugares del país. El MIS trabaja con las autoridades locales y del Nivel Central del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. Han pasado cuatro gobiernos desde entonces, y ninguno ha decidido adoptar plenamente el modelo e implementarlo a nivel nacional. Veremos si el gobierno actual decide adoptarlo finalmente.

Mientras tanto, que valga esta columna para reconocer a estas personas, instituciones y organizaciones que dignifican al sector público guatemalteco.

karin.slowing@gmail.com