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IN ABSENTIA Insomnios paralelos
Quizás algún día, el ex mandatario, con el deseo de un típico plato de chicharrón con yuca quiera regresar a Guatemala.
José Luis Chea Urruela
En Madrid, Benedetti ha hecho su reaparición en la presentación de su último libro, “Insomnios y Duermevelas”. En relación al título, Benedetti explica que a pesar de no ser un gran cultor de los insomnios y las duermevelas, en la práctica, cuando le sobrevienen, le sirven para pensar, y para hacer un balance de lo que él ha sido.
En Panamá, Serrano Elías, después de nueve años de insomnios y duermevelas, que seguramente, al igual que Benedetti le han servido para hacer un balance de su vida personal y política, ha también reaparecido ante los medios de comunicación locales, no para presentar un libro, pero sí en su defecto un libreto, en donde acusa a media Guatemala de ser la culpable de su permanente persecución política.
Durante su aparición Benedetti habló sobre una variedad de temas, en especial sobre las dictaduras y las injusticias y se mostró muy pesimista en relación al futuro de América Latina, la cual según el escritor, está sufriendo, al igual que el resto del mundo las consecuencias de la globalización.
Durante su conferencia de prensa, Serrano Elías omitió hablar de las dictaduras, se refirió, eso sí, al igual que Benedetti al tema de la injusticia. Al respecto, el ex mandatario denunció que es objeto de una persecución “sistemática e injusta”. Al final agregó “fui consecuente con mi país”.
En las postrimerías de su vida, entre tranquilos insomnios y reflexivas duermevelas, por prescripción medica, un Benedetti, “más vulnerable ante la cercanía de la muerte” continúa cosechando triunfos y conservando un buen apellido y el cariño de sus lectores y seguidores.
En el ocaso de su existencia o quizás en el ocaso de su exilio, entre angustiosos insomnios e histriónicas denuncias, un pausado Serrano Elías, con pose de víctima nacional, intenta limpiar su apellido, pero el rechazo por parte de múltiples sectores de la sociedad guatemalteca no se ha hecho esperar.
América Latina es pródiga en contrastes. En Brasil, Ronaldo literalmente hijo de las favelas, pero en la práctica, hijo de Helio Nazario, alcohólico y de Sonia de Lima, madre ejemplar, salió de la pobreza a fuerza de golpes de pie. En Guatemala, Serrano Elías, hijo de padres ejemplares salió también de la pobreza pero no a fuerza de golpes de pie, sino a fuerza de golpes de mano, y cuando se cansó, se golpeó a sí mismo.
Hace algún tiempo, el deseo de una pinta de cerveza y la esperanza de una atención médica gratuita hicieron que Ronald Biggs -legendario ladrón del tren de correo entre Glasgow y Londres- quisiera regresar a Inglaterra. Quizás algún día, el ex mandatario, con el deseo de un típico plato de chicharrón con yuca quiera regresar a Guatemala. Mientras tanto mi querido lector no se afane, y si sufre de insomnio siga la receta de Benedetti, “más poesía, más lectura y menos frivolidad”.
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