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Mujeres, lejos de la equidad
Retrocesos impiden igualdad laboral, acceso a educación, salud y seguridad ciudadana
Por:
Claudia Munaiz
PERIODISMO COMUNITARIO
En Guatemala, la desigualdad de género se sigue manifestando en todos los ámbitos. Las mujeres han encontrado dos puntos comunes para desplegar su lucha y solidaridad: la violencia imperante y la falta de acceso a la educación y a la salud.
Según datos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), “al iniciarse la década de los noventa, las mujeres guatemaltecas eran mayoritariamente rurales (60 por ciento), principalmente jóvenes (el 65 por ciento menor de 25 años) y la mitad de raza indígena.
Se casaban temprano, tenían una media de cinco hijos y más de tres cuartos de ellas vivían en condiciones de extrema pobreza”.
Este perfil, basado en cifras promedio, muestra profundas diferencias que aún persisten. Los desavenencias más importantes de género se refieren al nivel socioeconómico, grupo étnico y acceso a educación y salud.
Avances y retrocesos
Alicia Rodríguez, del Comité de Beijing-Guatemala, afirmó a un medio local: “2005 no fue positivo para la población femenina, ya que sus demandas no fueron tomadas en cuenta, y la pobreza se agudizó tras el paso de Stan”.
Rodríguez criticó las escasa respuesta gubernamental para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres y la extrema lentitud de la justicia. Aunque reconoció que los avances se han dado a la hora de presentar denuncias.
Dora Amalia Taracena, de Convergencia Cívico Política y Ciudadana de Mujeres, destacó la participación femenina municipal en los consejos de desarrollo.
En opinión de Ana Silvia Monzón, fundadora de Voces de Mujeres, se han dado avances en educación. “Aunque hacen falta muchos más. Se registra mayor participación económica, pero aún es baja”.
El Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas (PNUD) recoge que la tasa de escolaridad de diversificado en 2003 era de 16.3 por ciento para hombres, y del 18.5 por ciento para mujeres. La tasa de participación económica era de 79.4 por ciento masculina, y 44.6 por ciento femenina.
La violencia es un factor que preocupa a todas las mujeres. Para Monzón, el asesinato de personas de este género es el resultado último de toda la violencia en general: psicológica y doméstica. “No debemos desviarnos de esa violencia enraizada que nos afecta a todas. Las mujeres, independientemente de la etnia a la que pertenezcan o la zona donde vivan, están expuestas a la violencia”, advirtió la experta.
Guatemala es un país donde un violador puede eludir la pena casándose con su víctima, y donde el acoso sexual no está tipificado.
Empoderamiento, la clave
Las guatemaltecas participan mucho en organizaciones sociales de base, pero son todavía una minoría en los ámbitos de poder.
En el documento del PNUD se indica que de 330 alcaldes, sólo ocho son mujeres, y que de 158 diputados, 14 curules corresponden a ese género.
“Hay que apelar a la solidaridad entre mujeres, para combatir todo tipo de discriminación y ocupar los espacios de participación pública”, apunta Nadine Gasman, del Programa de Equidad de Género del Sistema de Naciones Unidas, quien insta a trabajar por el fortalecimiento y empoderamiento comunitario de las mujeres.
“Todas, ladinas o indígenas, necesitamos tomar acciones complementarias y ordenadas para trabajar en una misma línea”, explicó.
La premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú recordó la división de las familias que se ven obligadas a migrar, y el racismo y la discriminación que sufren las mujeres mayas.
Sin distinción de etnia o condición social, todas coinciden en que hay que abogar por una legislación más fuerte, superar la brecha de salarios entre hombres y mujeres, mejorar y asegurar el acceso a la salud y a los métodos de planificación familiar.
“Debemos estar unidas, por nuestra propia condición de mujeres. Hace falta un sueño común, porque, si no, se perpetúa el círculo vicioso en el que la mujer permanecerá relegada a un segundo plano”, enfatizó Menchú.
Ser mujer en Guatemala
El perfil de la mujer guatemalteca se divide en mayas, ladinas y garinagu.
Garinagu:
Total hombres y mujeres: 5 mil 40
Mujeres: 2 mil 657
Viven en área urbana: 2 mil 323
Viven en área rural: 334
Escuela:
Asistencia a escuela primaria en área urbana: 94.9 por ciento
Asistencia a escuela primaria en área rural: 88.1 por ciento
Tasa de alfabetización de 15 a 24 años en área urbana: 94.5 por ciento
En área rural: 76.2 por ciento
Tasa de mortalidad infantil por mil nacidos vivos:
En área urbana: 24 por ciento
Rural: 47.1 por ciento
Mortalidad de menores de 5 años en área urbana: 28.5 por ciento
En área rural: 60.8 por ciento
Acceso a agua potable: 73 por ciento
Participación femenina garífuna en el Congreso: 0 por ciento
Mayas:
Total de mujeres: 2 millones 245 mil 556
Viven en área urbana: 713 mil
Viven en área rural: 1 millón 532 mil 556
Aproximadamente el 40 por ciento vive en situación de extrema pobreza.
El 50 por ciento de las mujeres que realizan trabajo doméstico son indígenas.
El 39.39 por ciento no tiene acceso a métodos de planificación familiar.
Educación:
Las niñas indígenas de las áreas rurales tienen un promedio de menos de un año de educación.
Aproximadamente el 60 por ciento de mujeres mayas del área rural son analfabetas.
Las mujeres mayas tienen un promedio de 6.1 hijos.
Las mujeres mayas representan el 19 por ciento de la PEA.
5 muertes infantiles más por mil nacidos vivos.
El 15 por ciento de mujeres indígenas dan a luz en hospitales.
El 88.7 por ciento de las víctimas de violencia sexual identificadas son mayas.
El 27 por ciento de las mujeres indígenas embarazadas no reciben atención prenatal.
32 por ciento de las mujeres indígenas declaran tener conocimiento de algún método anticonceptivo, y sólo el 12 por ciento utiliza alguna forma de anticoncepción.
LADINAS:
Total de mujeres en área rural y urbana: 6 millones 750 mil 170
El 76 por ciento puede leer y escribir.
Las mujeres ladinas tienen un promedio de 3.7 hijos.
Las mujeres ladinas representaban sólo el 27 por ciento de la PEA.
Al menos 57 por ciento de mujeres ladinas da a luz en hospitales.
El 10 por ciento de las víctimas de violencia sexual identificadas son ladinas.
El 32 por ciento de las mujeres indígenas declaran tener conocimiento de algún método anticonceptivo.
El 71 por ciento declara tener conocimiento de algún método anticonceptivo, y 57 por ciento utiliza alguna forma de anticoncepción.
En las áreas rurales, el 50 por ciento de la población indígena tiene acceso a electricidad.
Detalles de retroceso y desigualdad
15 de los 22 Consejos Departamentales cuentan con Comisiones de la Mujer.
Menos del 9 por ciento de diputados del Congreso de la República son mujeres.
De 158 diputados electos al Congreso, solamente 14 son mujeres.
La tasa de mortalidad infantil es de las más altas de la región con 39 por mil nacidos vivos.
El porcentaje de mujeres en edad fértil que utilizan un método de planificación familiar es de 43.3 por ciento.
Población femenina en general: 2002
Total: 5 millones 740 mil 357
Casadas: 1 millón 338 mil 708
Unidas: 728 mil 062
Solteras: 1 millón 442 mil 033
Viudas: 219 mil 821
Divorciadas o separadas: 99 mil 583
Alfabetas: 2 millones 061 mil 723
Analfabetas: 1 millón 079 mil 029
Población Económicamente Activa: PEA, 2002
Mujeres:
Ocupadas: 941 mil 704
Desocupadas: 7 mil 222
Buscó trabajo por primera vez: 3 mil 990
Económicamente inactiva: 3 millones 651 mil 213
Fuente CIDH, PNUD, INE, PDH, Comisión Europea, Banco Interamericano de Desarrollo, GAM, Secretaría Presidencial de la Mujer. OPS
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